11.11 - Artículo extra. Homenaje a Martín Licata. Politizar la perversión.

Actualizado: 7 mar


por Martín Licata


"La semana pasada se aprobó en el Congreso nacional una ley para sancionar la tenencia de material pornografico infantil. El PO se abstuvo de votar, el PTS directamente se ausentó.

Los mismos que quieren judicializar las relaciones sanas entre hombres y mujeres (porque "lo personal es político"...) son los mismos que se niegan a perseguir crímenes horrendos como la pedofilia. Consciente u inconscientemente la izquierda influenciada por el postmodernismo, plantea tal deconstrucción de la sexualidad, que abre las puertas a ciertas tendencias. Las parafilias y desviaciones sexuales forman parte de la agenda de género, lo sepan las organizaciones o no. Todos los pensadores postmodernos, empezando por Foucault, justificaron toda clase de aberraciones, incluyendo el abuso de menores. Pensadoras claves del feminismo radical de tercer ola, como Simone de Beauvoir, Kate Millet, Monique Wittig, etc. también eran partidarias. Simone de Beauvoir había estado abusando menores de edad desde 1943 cuando por este motivo fue expulsada del instituto donde impartía clases. Años más tarde fundó con su esposo Sartre el "frente de liberación pedofilo" que se encargaba de defender judicialmente a violadores de menores."


"En Argentina, el prestigioso psicoanalista progresista Jorge Corsi,uno de los mayores "expertos" en ideología de género, quien lideró la comisión encargada de elaborar el proyecto de ley sobre la "violencia de género" argentina, fue denunciado y condenado en el 2008 por liderar una red de pedofilia.

En el juicio, el postmoderno Corsi dijo "Si estamos evolucionando hacia la despatologización de cosas que antes considerábamos patológicas, podría ser que esto también ocurra con la pedofilia"."


"Esta gente, al explicar la sexualidad desde un punto de vista cultural, niega la importancia de la biología en la ecuación. La madurez sexual de los genitales para la nueva izquierda es una "construcción social".

Marx y Engels ya en el siglo XIX condenaban a los que buscaban politizar sus perversiones, lo mismo Lenin en sus cartas con Clara Zetkin. Esto no tiene nada que ver con la revolución. La izquierda esta sembrada de una contaminación reaccionaria de autoanulación y de una tremenda decadencia cultural."