13.11- Artículo extra. Homenaje a Martín Licata. El lenguaje como fenómeno de todo un pueblo



"¿Hace falta explicar porque el lenguaje no es sexista, racista, discriminador, violento, etc? Es mejor siempre abordar los problemas de raíz. Es mejor empezar explicando que el problema traído por el posmodernismo, no es superficialmente político, sino profundamente filosófico. Foucault por ejemplo pensaba que "...en el lenguaje hay poder", y Derrida decía que: "Nada hay fuera del texto". Según esta clase de idealismo semántico, en el lenguaje hay poder, porque creen que éste tiene la capacidad de transformación de la conciencia colectiva, que funcionaría como un universo simbólico de sistemas culturales. Nuestras feministas no saben esto, siguen por inercia teorías masticadas por los laboratorios de ciencias sociales de EEUU, que nos presentan un giro retórico, desarrollado por autores como Derrida, Foucault, Lyotard, y otros. En síntesis, apuestan por la resignificación de los significantes (serie de sonidos del habla), a modo de ordenar lo real, a partir de ese "sistema de signos" que es la lengua, ordenarlo para dejar "algo" y excluirlo (ejemplo: el machismo). Esa sería la clave "deconstructivista" que, inducidas, persiguen inconscientemente las feministas.


Para los posmodernos, las palabras no significan nada real. Separan la conciencia del lenguaje, como si ésta fuera independiente de la realidad... cuando solo la lengua permite a la conciencia reflejar la realidad objetiva. Pero el idealismo cree que la verdad siempre es relativa, que es propiedad del sujeto y la buscan en un circulo vicioso consigo mismo. En realidad solo el conocimiento puede ser subjetivo, sin embargo no lo es per se, sino solo en relación con otro conocimiento superior, ya que si la fuente de nuestro conocimiento es la realidad objetiva, ésta se puede conocer, todo depende del grado de objetividad y de cuan profundamente se penetre en el objeto.


Los comunistas y la mayoría de los lingüistas creemos que el lenguaje es el resultado del individuo conceptualizando con palabras a los objetos reales en su pensamiento. El proceso no es "aleatorio", al contrario, en el desarrollo de la cognición y de la actividad social, las palabras se van adjudicando a determinados objetos. Por más que se cambie el sentido de las palabras, esos procesos objetivos no varían. Los posmodernos presos del idealismo semántico dicen que el capitalismo es "multicultural", "feminista", "con rostro humano", pero la explotación brutal de una minoría hacia una mayoría que trabaja sigue existiendo objetivamente. Es insultante mentalmente creer que "deconstruyendo" y cambiando de sentido las palabras, todos estos procesos objetivos desaparecerán mágicamente. En ese sentido, los posmodernos niegan la relación entre causa y efecto que necesitan ciertos fenómenos sociales. Creen que la raíz de todas las imperfecciones del mundo reside en las "inexactitudes" del lenguaje. De esta manera, la causa de las contradicciones económicas entre las clases sociales, tendrían su causa, supuestamente, en el lenguaje como medio de comunicación entre los hombres, ya que como decía Derrida "nada hay fuera del texto".


En realidad, la lengua solo está relacionada a la cultura y a la producción, determinada por el proceso material de la actividad social de los hombres, condicionada por las relaciones sociales donde cumple su función comunicativa, siendo desarrollada por las mayorías sociales, nunca impuesta por marginales minorías transgresoras. Es como decía Stalin, el lenguaje como fenómeno de todo un pueblo."