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Editorial

7 de Diciembre del 2020

Editorial: Programar

La sentencia del juicio por asesinato de Martín Licata ("Martín D'Amico")

Editorial

Martín Nahuel Licata Ibáñez fue un joven filósofo y periodista argentino, asesinado hace poco más de dos años en circunstancias más que sospechosas. Era conocido en redes sociales por sus críticas al postmodernismo y, en general, a las izquierdas indefinidas (movimientos sociales, ONGs, ecologismos, feminismos, teoría queer, indigenismo, animalismo, etc.), y por la mordacidad y contundencia de sus textos. Su cadáver fue encontrado en un hotel de Buenos Aires, asesinado, según la autopsia, por asfixia. Solo fue detenida una joven paraguaya que entonces tenía 17 años, y que había quedado con él en un hotel, supuestamente, para tener relaciones sexuales. Licata murió con solo 28 años.

 

Tras todo este tiempo, el juicio por su asesinato, en la que dicha joven, ya mayor de edad, iba a ser juzgada, se iba a realizar el pasado mes de abril de 2020, pero se postpuso por la pandemia mundial de la COVID-19. Por fin se celebró en el mes de noviembre. La imputada recibió una condena de tres años por homicidio culposo. Condena que es excarcelable, por lo que la joven quedó en libertad para sorpresa de los querellantes, de la fiscalía e, incluso, de su defensa. Se había pedido la pena máxima que, por ser menor de edad al momento del hecho, era de entre 13 y 15 años de duración. Si Licata hubiese sido asesinado siendo ella mayor de edad, le habría podido caer prisión perpetua.

 

El Tribunal se expidió el pasado día 4 de diciembre de 2020, e informó de que en un plazo de dos semanas, publicaría el porqué de la sentencia. En su declaración testimonial la imputada dijo, para exculparse, que todo fue producto de un "accidente", de un "juego sexual" que salió mal. Por desgracia, en Internet se filtró una fotografía del cadáver de Martín en la morgue, y las heridas que mostraba no parecían corresponderse con las de un "accidente" en las circunstancias que la homicida describió.

 

Las sospechas por el caso siguen ahí. Licata publicó, poco antes de morir, una lista completa y muy bien documentada de los más importantes periodistas argentinos que, con datos verificables, recibían dinero de las múltiples instituciones controladas por George Soros, capitalista financiero, el Gran Burgués más conocido del mundo, financiador de todas las causas de las izquierdas indefinidas siguiendo las ideas de su maestro filosófico, el liberal anglo-austriaco Karl Popper, padre de la idea de "sociedad abierta" y de la teoría del falsacionismo científico. Licata, marxista-leninista, era odiado por activistas diversos de la izquierda indefinida, ya que la contundencia de su argumentación siempre los dejaba en ridículo. Era especialmente odiado por el movimiento feminista internacional de habla hispana, incluso algunas de sus representantes le desearon la muerte. Cuando fianlmente fue asesinado, algunos y algunas, celebraron públicamente su asesinato, tanto en redes sociales como en blogs.

 

A la espera de leer la sentencia, no cabe sino lamentar que su muerte, en tan extrañas circunstancias, dejó huérfanos a los comunistas argentinos de una figura carismática, inteligente, rompedora, innovadora y con la que muchos de los miembros que fundaron La Razón Comunista compartieron reflexiones y momentos de lucha. Dudamos, ciertamente, de que una chica de 17 años entonces causara, sin cómplices, la muerte de Martín, y menos que tuviese la necesaria fuerza física por sí sola para dejarle como le dejó. No obstante, hasta que no se pueda leer la sentencia del Tribunal no podremos hacer una valoración más objetiva del asunto.

 

A pesar de todo ello, sirva esta editorial, una vez más, para reivindicar su figura, su influencia y para despreciar públicamente a todos aquellos izquierdistas indefinidos que, incluso con ropaje "comunista", lo despreciaron en vida y mancillaron su recuerdo tras su muerte.

 

Descanse en Paz, Martín Licata.

Editorial: Quiénes somos
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