Tiempos de cambio, también para La Razón Comunista

Editorial

Se acercan los tiempos ya de "post-pandemia". Y España está sufriendo un momento trascendental en su historia.

La financiarización de los sectores económicos tradicionales es cada vez mayor. La Agenda 2030, continuadora de los fracasados Objetivos del Desarrollo del Milenio, va a tratar de implementarse partiendo de unos objetivos indefinidos y difusos, de una dialéctica de clases, Estados e Imperios cada vez más polarizada en la Segunda Guerra Fría que vivimos. Dos generaciones de jóvenes trabajadores españoles (Milenials y Generación Z) ven perdidas su oportunidad de conseguir un empleo estable, de emanciparse de casa de sus padres con un contrato indefinido o fijo y, en el horizonte, aparece oscura y lejana la posibilidad de tener una pensión como tuvieron sus padres y abuelos. A su vez, aunque el proceso separatista ha quedado bastante mitigado en Cataluña, ahora cuentan con la ayuda, sobre el terreno, del traidor y separatista Pablo Manuel Iglesias Turrión, quien en su editorial en el medio de izquierda indefinida, Ctxt, llama a "parar el fascismo" de Vox y a una España plurinacinal, (con) federal y con autodeterminación (privilegio de secesión). Es decir, tres ideas que, quien las enarbola, es enemigo de la Nación Política Española, de la unidad de su clase obrera, de la Caja Única de la Seguridad Social y de la hucha común de las pensiones. Mientras sigan vivos estos elementos en las "izquierdas", el separatismo siempre podrá reactivarse.

A su vez, el auge de la mal llamada "economía colaborativa", siguiendo el modelo Über, hace que la relación laboral entre los trabajadores y los capitalistas tienda más de una aplicación digital y de convertirse en "falso autónomo" o TRADE para trabajar para una empresa cuya sede está a miles de kilómetros de España, que de las tradicionales relaciones que el Derecho del Trabajo trataba. El modelo energético basado en energías renovables y su consecuente desnuclearización, está provocando el auge del precio de la electricidad hasta cotas inasumibles tanto para los hogares como para las Pymes.

La izquierda indefinida es cada vez más hegemónica: el feminismo radical, peleado con su hijo bastardo, la teoría Queer, no deja de ser, junto a esta, un importantes elemento ideológicos de la superestructura dominante del capitalismo "occidental". Ambos, feminismo radical y teoría queer, siguen siendo hegemónicos y peligrosos para el trabajador de a pie, gracias al mantenimiento público y privado del subvencionariado como clase parasitaria, sentando la discordia y división entre trabajadores por cuestiones ajenas a sus intereses como clase. La desindustrialización de España, su desnuclearización, está provocando el auge del precio de la electricidad, ahogando a los trabajadores económica y vitalmente, batiendo records día tras día. La inseguridad ciudadana, unida a la inmigración islámica sobre todo en Cataluña, genera nuevas delincuencias en los barrios obreros, mientras la Gran Burguesía y su corifeos intelectuales de barrios bien, tanto "liberales" como "progresistas" aplauden el multiculturalismo y la disminución del "poder del Estado" en nombre del cosmopolitismo, mientras no abren la puerta de sus casas a esos inmigrantes.

En este contexto, se aproxima cambios. Habrá pelea por suceder a Pablo Iglesias, aunque él, realmente, se ha retirado temporalmente para tratar de volver con fuerza cuando le sea posible, y así mitigar a los "enanos" que quieren ocupar "su espacio". La Razón Comunista, cuyo proyecto es de largo recorrido, edita este mes de septiembre de 2021 su número 9, y también se aproximan cambios para nosotros.

 

No podemos contar, de momento, mucho más. Pero sí esperamos, y deseamos, que los comprometidos con la unidad sin fisuras de España (sin privilegio de secesión para ninguna de sus regiones), con el socialismo y la Iberofonía, estén atentos y activos.