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10.3- Crítica a la postura del PML (RC) en torno a la cuestión nacional

Actualizado: 9 dic 2021

por Manuel Díaz Uribe


Resumen: La Cuestión Nacional sigue siendo a día de hoy uno de los puntos flacos teóricos del Movimiento Comunista en España, no existiendo ninguna organización política hoy existente del mismo que no cabalgue en su corpus teórico una serie de contradicciones respecto a su estudio. En este artículo nos centraremos en la postura de una de esas formaciones, el Partido Marxista Leninista-Reconstrucción Comunista, un pequeño partido que en los últimos 2 años ha tenido una mayor presencia en los medios de comunicación debido a su acción política como a su estilo juvenil radical, militarizado y "políticamente incorrecto" (aunque su posicionamiento teórico sea cuasi idéntico al de aquellos que dicen combatir).


Palabras clave: Nación, nacionalidad, nacionalismo, marxismo, leninismo, España, autodeterminación, federalismo.




I. Introducción


Si nuestros lectores son conocedores de todo lo que cierne a la actualidad del Movimiento Comunista Española, es dudoso que le sea desconocida la existencia y acción del grupo conocido como Partido Marxista Leninista-Reconstrucción Comunista (RC a partir de ahora), pero de todas formas haré una breve síntesis sobre dicha fuerza. RC es un partido que comenzó su actividad política en el 2009 como una organización de diferentes militantes de otras formaciones que decidieron por diversas razones formar la suya propia. Desde entonces RC ha protagonizado toda serie de hechos y controversias que le han catapultado a los medios televisivos en más de una ocasión: militantes combatiendo junto a las milicias kurdas en Siria, escraches a figuras políticas como Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, desfiles de corte militar en Madrid, campamentos de formación política y de "defensa personal", procesos judiciales, etc... Y desde la creación de su organización de masas, el Frente Obrero, la popularidad del partido ha ido in crescendo por acciones como sus Bancos de Alimentos o al protagonizar polémicas como la del desfile por la República del 14 de abril, donde han ido apareciendo con una estética militar y portando retratos de líderes históricos del marxismo-leninismo.


Pero detrás de todos estos actos de fuerza, se esconden unas carencias ideológicas muy graves que atañen a su Comité Central en general y, en concreto, a la figura de su líder o Secretario General, Roberto Vaquero. Uno de los aspectos donde más se ha destacado las mismas ha sido en el tratamiento que desde RC se da a la cuestión nacional española, pues parten de ideas erróneas fruto de la mala comprensión tanto de las enseñanzas que desde el marxismo se ha dado en referencia a la misma como al desconocimiento de la Historia del país que tanto dicen defender. ¿Qué ideas son esas? Pues que en España hay otras naciones, que estas se encuentran indudablemente oprimidas y por lo tanto hay que defender su libre derecho a la Autodeterminación pero apostando por la construcción de una república popular y federal que una a los "pueblos" en la construcción del socialismo.


Se dice que el ser humano es el único animal que es capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, y desde luego RC, continuando con la nefasta tradición autodeterminacionista del Movimiento Comunista en España, es un claro ejemplo de que esto es así. Aunque la novedad con respecto a otras formaciones marxistas españolas es que desde RC se habla de España como una nación y se la reivindica desde un patriotismo que, ciertamente, se echa en falta en la mayoría de formaciones marxistas.


En estas líneas nos dispondremos a desmenuzar, analizar y contraargumentar de forma general las principales líneas trazadas en la postura de Reconstrucción Comunista entorno a la cuestión nacional en España. La base de esta crítica hacia la postura de RC respecto a la cuestión nacional se fundamenta en lo expuesto por esta formación en su revista teórica De Acero, concretamente en el nº 14 (2019), el cual es su documento más reciente en referencia a la cuestión nacional, aunque también se recurrirá a otros documentos y apéndices.



II. Errores al tratar la problemática de la cuestión nacional


Empezaremos por determinar el primero de todos los errores: la creencia de que en España existe un problema nacional fruto de una construcción nacional poco o nada exitosa, idea que va de la mano de la vieja concepción dogmática tanto de buena parte del "marxismo español" como de parte de algunas corrientes liberales progresistas de que en España no se produjo jamás una revolución democrático-burguesa. Es decir, siguen tratando la cuestión nacional de la misma forma que esta se trataba en la época del capitalismo ascensional (siglo XIX-XX) y el movimiento nacional siguiese teniendo la misma relevancia revolucionaria que entonces, lo que lleva a que en RC se considere que el derecho de autodeterminación es un derecho inalienable más y no lo que es realmente, una herramienta desarrollada para solucionar un problema de un contexto determinado como era la Rusia de principios del siglo XX.


Es preciso recordar a los componentes de RC que el principio de la autodeterminación de las naciones es una reivindicación de contenido burgués, que consiste en el derecho de una nación, parte de un Estado plurinacional o dependencia colonial de una potencia imperialista, a separarse del mismo y conformar un Estado-nación independiente. ¿Por qué decimos que es una reivindicación burguesa? Pues porque formación de Estados nacionales está asociada al desarrollo del capitalismo en un territorio determinado y a la realización de las tareas democrático-burguesas, a saber: a la lucha contra los rezagos feudales, a la liberación burguesa de las fuerzas productivas, a la expansión de la producción mercantil capitalista y al establecimiento de la democracia burguesa. Así lo fue en la época del capitalismo ascensional, cuando la burguesía ejercía como clase revolucionaria y su triunfo conllevaba un mayor carácter progresivo.

Los marxistas establecemos una diferencia cuando hablamos de la cuestión nacional según si corresponde a la época del capitalismo ascensional, cuando la burguesía todavía cumplía un papel revolucionario, o si corresponde a la época del imperialismo, cuando la burguesía es reaccionaria frente a la conformación del proletariado como nueva clase revolucionaria. Esto lo expresa acertadamente el camarada Stalin de la siguiente manera:


Uno de vuestros errores consiste en que no examináis la cuestión nacional como una parte de la cuestión general del desarrollo social y político de la sociedad, como una parte subordinada a esta cuestión general, sino como algo independiente y constante, que, en lo fundamental, no varía de dirección ni de carácter en el transcurso de la historia. Por eso no veis lo que ve todo marxista, a saber: que la cuestión nacional no tiene siempre el mismo carácter, que el carácter y las tareas del movimiento nacional cambian según los diferentes períodos del desarrollo de la revolución. (Stalin, La cuestión nacional y el leninismo)

El objetivo del marxismo al aspirar a resolver la cuestión nacional es conseguir la “paz nacional” (1), la cual fue alcanzada durante el capitalismo ascensional por los principales países capitalistas desarrollados mediante la formación de sus propios Estados nacionales. Y a diferencia de lo que se suele pensar, la existencia de estos Estados nacionales no es contradicción con que puedan tener una pluralidad étnico-cultural (que no nacional) dentro de sus fronteras. Desde el marxismo jamás se habló ni se entendió la formación del Estado-nación como el perteneciente a una única cultura nacional étnica, sino que por el contrario, y en el caso concreto de la Europa Occidental, todos estos Estados son "pluriétnicos". Es decir, el Estado-nación que con el capitalismo se desarrolló en Reino Unido, Francia, España, Italia, Alemania, Holanda, Bélgica, Suiza, etc... no es el Estado de una única cultura nacional étnica, provocando el desarrollo del modo de producción capitalista la dilución de las diferencias entre las culturas étnicas que constituyeron esos Estados nacionales. Por esa razón, aun considerando que existía diversidad nacional étnica en esos países, se considera que afirmó que el problema nacional en esos países de Europa Occidental ya se había resuelto, como afirma Lenin aquí:


[...] En la mayoría de los países occidentales hace ya mucho tiempo que está resuelto. Es ridículo buscar en los programas de Occidente solución a problemas que no existen. Rosa Luxemburgo ha perdido de vista aquí precisamente lo que tiene más importancia: la diferencia entre los países que hace tiempo han terminado las transformaciones democráticas burguesas y los países que no las han terminado. [...] En la Europa continental, de Occidente, la época de las revoluciones democráticas burguesas abarca un lapso bastante determinado, aproximadamente de 1789 a 1871. Esta fue precisamente la época de los movimientos nacionales y de la creación de los Estados nacionales. Terminada esta época, Europa Occidental había cristalizado en un sistema de Estados burgueses que, además, eran, como norma, Estados unidos en el aspecto nacional. Por eso, buscar ahora el derecho de autodeterminación en los programas de los socialistas de Europa Occidental significa no comprender el abecé del marxismo. En Europa Oriental y en Asia, la época de las revoluciones democráticas burguesas no comenzó hasta 1905. Las revoluciones de Rusia, Persia, Turquía y China, las guerras en los Balcanes: tal es la cadena de los acontecimientos mundiales ocurridos en nuestra época en nuestro "Oriente". Y en esta cadena de acontecimientos sólo un ciego puede no ver el despertar de toda una serie de movimientos nacionales democráticos burgueses, de tendencias a crear Estados independientes y unidos en le aspecto nacional. Precisa y exclusivamente porque Rusia y los países vecinos suyos atraviesan por esa época necesitamos nosotros en nuestro programa un apartado sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación. (Lenin. Sobre el Derecho de las Naciones a la Autodeterminación).

En cambio, ¿Qué es lo que se propugna desde RC respecto al supuesto problema nacional en España? Veamos qué dicen:


El derecho de autodeterminación de los pueblos no puede entenderse como un derecho burgués formal, que se proclama en una constitución, sino que lo entendemos como una conquista democrático-revolucionaria para nuestro país, al igual que la reforma agraria o la amnistía de los presos políticos. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 32. 2019).

Como vemos en este párrafo, ellos plantean el derecho de autodeterminación como si se tratase de un derecho inalienable (2) más al que cualquier colectividad humana (o sea, las naciones y "los pueblos") puede aspirar en cualquier momento y por el mero hecho de ser. Pero es que de esta manera pervierten la finalidad con la cual se creó dicho derecho, siendo una herramienta coyuntural de una determinada época para resolver unos problemas concretos. También podemos apreciar como se dejan arrastrar por el fundamentalismo democrático (3) más propio de cualquier formación parlamentarista que de un partido comunista de cuadros, lo que lleva a RC a cometer otros errores que veremos después.


Los marxistas jamás han de defender el derecho a la autodeterminación en cualquier coyuntura, sino que se ha de determinar el carácter revolucionario o progresista del movimiento nacional (o nacionalista) que aspira a tal derecho, y para ello, este ha de cumplir, desde las coordenadas del marxismo-leninismo, una serie de condiciones:


1.- Que dicho movimiento responda a una nación realmente existente (siguiendo los parámetros de la definición de "nación" establecida por el marxismo-leninismo vía Stalin, de la cual entraremos en más detalle más abajo).


2.- Que en dicha nación no se haya producido la revolución democrático-burguesa y su desarrollo pleno.


Este último es fundamental, pues para determinar el carácter progresista o revolucionario de un movimiento nacional, los marxistas siempre han de preguntarse si se ha llevado a término la revolución democrático-burguesa. Así procedió Lenin al analizar el caso concreto de Austria:


Primero, hacemos la pregunta fundamental de si se ha llevado a término la revolución democrática burguesa. (Lenin. Sobre el Derecho de las Naciones a la Autodeterminación).

Esto se debe a que la conformación de Estados nacionales es una tendencia enmarcada en todas las revoluciones democrático-burguesas. Para cuando Lenin escribió esto, la práctica totalidad de Europa Occidental (España incluída) ya había desarrollado y consolidado sus revoluciones democrático-burguesas en el periodo que va entre 1789 (inicio de la Revolución Francesa) y 1871 (unificación definitiva de Alemania como Estado nacional). Por lo tanto, el carácter revolucionario de la formación de Estados nacionales independientes (y, en relación con ello, del derecho de autodeterminación) está vinculado principalmente al cumplimiento de las tareas democrático burguesas en países atrasados y con rasgos feudales y/o semifeudales. Si dichas tareas ya se encuentran completadas, poco cabe hablar de autodeterminación como movimiento revolucionario o progresista de cualquier parte del territorio de un Estado-nación, a menos que se dé bajo condiciones de ocupación militar, sojuzgamiento nacional y opresión dictatorial por parte de una potencia imperialista (4) (que, como veremos más adelante, no es el caso de ninguna región española).


El segundo error que se detecta en el análisis que RC hace sobre la cuestión nacional española es el uso incorrecto que hacen de los conceptos leninistas de "nación" y "nacionalidad". Ellos, en tanto que marxistas-leninistas, se apoyan en el concepto de nación ideado por Stalin en su obra El marxismo y la cuestión nacional de 1913, en la cual se nos presentan siete elementos que son los que conforman una nación.


1.- Comunidad humana estable.

2.- Comunidad históricamente formada.

3.- Comunidad de idioma.

4.- Comunidad de territorio

5.- Comunidad de vida económica.

6.- Comunidad de psicología.

7.- Comunidad de cultura.


Para conformar una nación desde la óptica leninista, la nación ha de cumplir cada una de estas siete condiciones, todas y al mismo tiempo. De faltar aunque sea sólo una, ya no sería posible hablar de una nación. El segundo concepto, el de nacionalidad, consiste en aquella comunidad étnico-cultural humana que, si bien posee algunos atributos de la nación, no los cumple todos y por lo tanto no es una nación.


Hasta aquí todo parece estar claro respecto a estos 2 conceptos. ¿Donde está el problema entonces? Pues en el hecho de que en RC no saben distinguir claramente una nación de una nacionalidad, y lo que es peor, afirman taxativamente que el derecho a la autodeterminación es aplicable tanto para las naciones como para las nacionalidades:


El hecho de que una nacionalidad o pueblo no se haya convertido en un nación, no supone ninguna pérdida de derechos, al igual que para aquellas naciones que por el devenir histórico hayan perdido sus características como nación transformándose en una nacionalidad. La consigna del marxismo es clara: derecho a la autodeterminación de las naciones y nacionalidades o pueblos. Aquellos que entienden que por no catalogar a una nacionalidad como nación se está atacando a los intereses de esta nacionalidad, cometen el error de analizar la cuestión nacional desde el sentimentalismo, desde el prisma pequeño burgués. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 14. 2019).

Esto directamente es mentira. Desde el marxismo jamás se ha defendido el derecho a la autodeterminación para las nacionalidades "o pueblos" (5), sino única y exclusivamente para las naciones (y en las circunstancias que hemos comentado más arriba). Esta frase no deja de llamar la atención: "al igual que para aquellas naciones que por el devenir histórico hayan perdido sus características como nación transformándose en una nacionalidad." Esta consigna es, en última esencia, reaccionaria, pues da la posibilidad de dar marcha atrás en la asimilación nacional que se ha ido produciendo bajo el capitalismo. De hecho, ellos mismos admiten esto último justo en el párrafo anterior:


La nacionalidad o pueblo favorece las circunstancias para que pueda gestarse una nación a partir de ella si se dan las condiciones que permitan desarrollar los rasgos que le falten para ello. Como demuestra la historia muchas nacionalidades o pueblos no consiguen que se den las circunstancias y no se convierten en nación. De hecho, en la fase actual del capitalismo lo general es que muchas de estas nacionalidades terminen desapareciendo bajo el peso de la centralización y desarrollo de las relaciones de intercambio económico y de vida dentro de los grandes Estados (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 14. 2019).

Las "nacionalidades" y las "naciones" no tienen derechos inalienables por el mero hecho de existir, pues lo que a la hora de la verdad determina la existencia de las mismas no es su autodeterminación, sino su heterodeterminación frente a terceras, es decir, una nación no tiene derechos sólamente por ser tal y estos le vienen dados, sino que los consigue porque su clase dirigente (sea la burguesía, sea el proletariado) así logra imponerlo frente a terceros Estados; en el momento en que esta nación no tiene fuerza para imponer "sus derechos", estos dejan de existir. Y en el caso de las nacionalidades esto es incluso más agudizado: haber sido una estructura política estatal en un pasado lejano no te da derecho a volver a serlo, y mucho menos sí esta desaparición se ha producido mediante un proceso de asimilación, sobre todo si este ha sido voluntario y no excluyente en su mayor parte (como RC afirma que ha sido en el caso de España, lo cual veremos más adelante).


Respecto de lo de que una nacionalidad puede convertirse en una nación, RC afirman que que dependiendo de las circunstancias históricas y materiales, una nacionalidad puede convertirse en una nación. Sin embargo, desde una perspectiva estrictamente materialista, nación y nacionalidad son lo mismo, y por tanto, en España solo hay una nación y una única nación: la española. Además, la pregunta que hemos de hacernos los marxistas no es si esto es posible o no, sino si es conveniente, lo cual a día de hoy no tiene el más mínimo sentido y utilidad. Por ejemplo, ¿Qué utilidad puede tener un Estado del tamaño de Andorra por muy socialista y muy dominado por la clase obrera que se encuentre? La emancipación de la clase obrera y la construcción del socialismo necesita de Estados lo más extensos posible, pues esto se traduce normalmente en mayor número de población y de recursos económicos. ¿Habría sido igual trascendental la Revolución de 1917 si, en lugar de desarrollarse en un Estado continental como Rusia lo hubiese hecho en uno del tamaño de Mónaco, Bretaña o Cataluña? Desde luego que no, y de esto nos da cuenta el propio Stalin, como dice aquí:


Los zares de Rusia hicieron muchas cosas malas. Saquearon al pueblo y lo esclavizaron. Desataron guerras y conquistaron territorios por interés de los terratenientes. Pero hay una gran cosa que pueden mostrar: el haber creado un vasto imperio, hasta Kamchatka. Hemos recibido este Estado en herencia. Y nosotros, los bolcheviques, hemos consolidado ese Estado por primera vez, convirtiéndolo en un Estado unido e indivisible, no en interés de los terratenientes y capitalistas, sino en beneficio de los trabajadores, de todos los pueblos que componen este Estado. Hemos unido al país de modo tal que cada parte que se le arrancase a ese Estado socialista en general no sólo perjudicaría a este último, sino que no podría existir por sí solo y quedaría bajo el yugo de un país extranjero. Por lo tanto, cualquier persona que intente destruir la unidad del Estado socialista, que aspire a separar de él sus partes individuales y sus nacionalidades, es un enemigo, un enemigo jurado del Estado, de los pueblos de la URSS. (Stalin, discurso pronunciado el 8 de noviembre de 1937 según se recoge en Proletarian Internacinalism, "Soviet Patriotism" and the Rise of Russocentric Etatism during the Stalinist 1930s de V. David Brandenberger para la revista Lesft History, nº 66, 1999, págs. 80-100).


III. Errores al analizar la situación de España


Partiendo ya de esta base, es entendible que a la hora de realizar un análisis aplicado a España tenga una serie de incoherencias que veremos a continuación. Lo primero señalar que RC dio un giro de 90 grados con respecto a posiciones anteriores ya que, a diferencia de otras formaciones dizque comunistas, ellos reconocen que España es una nación, como afirman aquí:


Dicho esto, vamos a pasar a analizar por qué España sí es una nación. [...] Es indudable que España es una comunidad humana estable, históricamente formada y consolidada desde hace mucho tiempo, no en vano fue uno de los primeros Estado nación que existieron, la nación española se forjó en los albores del desarrollo capitalista al igual que otros países europeos como Francia. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 29. 2019).

Sin embargo, a su vez afirman que España está compuesta por varias naciones y nacionalidades, asumiendo el concepto de la "nación de naciones". Esto, desde las coordenadas marxistas y dado que se basan en la definición de nación de Stalin, es imposible: La idea de nación de Stalin es un concepto que aspira a ser unívoco (6), es decir, que se trata de un concepto único y excluyente, ergo que una nación pueda contener en su seno otras naciones representa un imposible ontológico. Al hablar estrictamente de naciones, los marxistas en general, y los líderes bolcheviques en concreto, contemplaron que existían Estados formados por una sola nación (el Estado-nación, con indiferencia de que tuviera o no en su seno algunas nacionalidades) o Estados plurinacionales (los cuales contenían más de una nación y puede que algunas nacionalidades). ¿Pero en qué se basan para afirmar que desde el marxismo es posible defender la idea de una "nación de naciones"? Pues en esta cita de Lenin, que reproducimos tal cual se encuentra en el documento citado:


Si, debemos luchar indiscutiblemente contra toda opresión nacional. No, no debemos luchar en absoluto por cualquier desarrollo nacional, por la "cultura nacional" en general. El desarrollo económico de la sociedad capitalista nos muestra en todo el mundo ejemplos de movimientos nacionales que no llegan a desarrollarse plenamente, ejemplos de grandes naciones formadas con varias naciones pequeñas o en detrimento de algunas de ellas, ejemplos de asimilación de naciones. (Lenin, Notas críticas sobre la cuestión nacional. Extraído de la revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 29. 2019).

Aquí lo que tenemos es que se han basado en una traducción errónea, pues en el texto original no se dice " con varias naciones pequeñas" sino "a partir de naciones pequeñas" (7), lo que hace que el significado del texto cambie. Lenin no está hablando de que una nación se conforme con, a su vez, otras naciones en su seno y que estas existan a la par, sino que a través de la asimilación fruto del desarrollo económico y social del capitalismo, dos o varias naciones pequeñas se unen para conformar una nueva nación más grande, es decir, que las naciones precedentes dejan de existir como naciones, pasando a ser la única nación realmente existente la que se ha conformado mediante este proceso de asimilación.


Otro problema es que, aunque nos dicen que España está compuesto por otras naciones y nacionalidades, nunca se nos dice claramente cuales son estas y por qué lo son. Las únicas dos supuestas naciones que mencionan que están dentro de la española son la catalana y la vasca, mientras que no mencionan a ninguna nacionalidad, como podemos apreciar aquí:


La nación española es ya una realidad y se muestra así en todo el Estado, aunque bien es cierto que está compuesta por naciones como la catalana o la vasca, que por condiciones materiales han mantenido su identidad, idioma y coherencia en mayor o menor grado, aunque la descomposición es evidente. A su vez, a modo regional existen nacionalidades o pueblos con ciertos rasgos de identidad y culturales propios, pero que cada vez se van disolviendo más y más dentro de la cultura e identidad española de la que ya forman parte, siendo las pequeñas diferencias cada vez más difusas. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 29. 2019).

¿A qué se refieren con que estas "naciones" han mantenido su identidad y coherencia? ¿Es que acaso hay una identidad catalana y vasca diferenciada de otra española? En ese caso, ¿Qué es lo que las distinguen y por qué son identidades ajenas? ¿Qué es lo que querrán decir con coherencia? ¿Que por tener un movimiento nacionalista con cierto músculo ya son más nación que otras regiones del país?


Pero, ¿Es cierto eso de que Cataluña y Vasconia son naciones desde las coordenadas del marxismo-leninismo? Vamos a analizarlo brevemente:


Condiciones para ser nación

Cataluña

Vasconia

1.- Comunidad humana estable

No lo cumple. La comunidad humana estable se refiere sobre todo a que es una comunidad de índole político, no étnico-cultural o de raza. (8) Cataluña hoy día no es más que una división administrativa de una nación: España.

​No lo cumple. Vasconia hoy día no es más que una división administrativa de una nación: España.

2.- Históricamente formada (9)

​No lo cumple. Cataluña jamás ha existido como estructura política independiente.(10)


No lo cumple. Vasconia tampoco ha existido como estructura política independiente. (11)


3.- Comunidad de idioma (12)


​No lo cumple. Conforma con el resto de España una misma comunidad de idioma. (13)

No lo cumple. Conforma con el resto de España una misma comunidad de idioma. (14)

​4.- Comunidad de territorio

​Sí lo cumple.

​Sí lo cumple.

​5.- Comunidad de vida económica

​No lo cumple. Cataluña no tuvo un desarrollo socioeconómico exclusivo, sino relacionado con el resto de regiones españolas, estrechándose y acercándose intereses hasta tal punto que al final acabaron sintetizándose. De hecho, el desarrollo económico de la región catalana fue posible precisamente gracias a conformar una sóla comunidad económica con el resto de España, lo que le garantizó ingentes monopolios industriales, financieros y comerciales a la burguesía española de la región. (15)

No lo cumple. Vasconia ha vivido un proceso paralelo al de Cataluña, siendo la otra región que más ha gozado de monopolios industriales, financieros y comerciales en el país posibilitado también por la acción del propio Estado.

​6.- Comunidad de psicología

​No lo cumple. La "forma de ser" catalana está diluida en la española desde hace siglos debido a los lazos económicos, culturales e históricos compartidos. (16)

​No lo cumple. Sucede exactamente lo mismo que con el caso catalán, hasta tal punto que la cultura y comunidad de psicología española no podría entenderse sin lo vasco.

​7.- Comunidad de cultura

​No lo cumple. Es imposible separar de forma artificial la improta cultural catalana en el conjunto de la cultura española.

​No lo cumple. Sucede igual que con la "cultura catalana", siendo imposible separar la llamada cultura vasca como algo ajeno a la española, en la cual lo vasco tiene una importancia capital. (17)


Como podemos apreciar, ni Cataluña ni Vasconia pueden ser catalogadas como naciones desde las posiciones del marxismo-leninismo, puesto que esto, en conjunción con los datos que hemos expuesto, implicaría una serie de contradicciones:


• Sí Cataluña y Vasconia son naciones pero España también, entonces estás afirmando que existen tres comunidades de idiomas que se solapan al mismo tiempo (catalana, vasca y española), lo cual es imposible en tanto que la comunidad de idioma es única y excluyente en sí misma ya que si existe dentro de las fronteras de un Estado un idioma que funcione como lingua franca y que la totalidad de habitantes conozca y hable, entonces forman una misma comunidad de idioma por mucho que en otras partes del país existe otro idioma que sea usado por una parte de la población. Por ejemplo, a ojos de RC, ¿A qué nación pertenecería un alavés nacido y criado en Vasconia pero cuya lengua materna es el castellano y que ni conoce ni habla vascuense? ¿O un barcelonés nacido y criado en Cataluña pero que esté en la misma situación y que nunca haya aprendido ni hablado catalán o que, de conocerlo, apenas lo use?


• Si Cataluña y Vasconia son naciones pero España también lo es, entonces se afirma que existen una comunidad de vida económica que, a su vez, engloba a otras 2 comunidades de vida económica ajenas e independientes de la primera. ¿En base a qué se puede separar la vida económica de Cataluña y Vasconia de la del resto de España? Si precisamente ambas regiones han destacado a lo largo de la historia reciente española por ser precisamente 2 de los principales motores económicos del país. Querer separar ambas regiones como comunidades de vida económica ajenas es un bluff, más en una época donde es cada vez mayor la tendencia de fusión entre mercados nacionales en uniones comerciales y arancelarias supranacionales.


• ¿Por qué existen una cultura catalana y una cultura vasca plenamente autonómas y ajenas a la cultura española? ¿Qué entenderán en RC por "cultura catalana", "cultura vasca" y "cultura española"? Por ejemplo ¿El poeta, compositor y político Josep Anselm Clavé (18) donde se enmarca? ¿Cultura catalana o cultura española? ¿Y José María Iparraguirre (19) qué? ¿Cultura vasca o cultura española?


Sobre esto último, la gracia está en que ellos mismos reconocen que existe una cultura española que fue resultado de la fusión de las culturas de los diferentes Estados que precedieron a la unidad española mediante un proceso de asimilación por el cual todas ellas se han aglutinado en un todo único, como dicen aquí:


Se critica la inexistencia de la cultura española porque parte de la castellana que fue la dominante hasta que se fundió con características de otras naciones y nacionalidades o pueblos para constituir la cultura española, como si existiera alguna cultura que surgiera de la nada y no de la evolución de otras. En esta cuestión es importante tener un enfoque dialéctico, que entienda la cultura como una continua evolución, las culturas recogen rasgos externos y los hacen propios y siguen evolucionando, la cultura nunca será algo estanco. Es innegable que la cultura española existe y que además es hegemónica. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 29. 2019). (20)

En cuanto a las llamadas "nacionalidades", RC no nos da ni un sólo indicio de qué región es una nacionalidad y el por qué. Suponemos que ellos considerarán nacionalidades a las otras regiones españolas donde existe un movimiento nacionalista o regionalista pero que, sin embargo, no ha obtenido ni el protagonismo ni las cotas de poder de catalanismo y vasquismo, como Galicia, Valencia, Asturias, Aragón o Andalucía. ¿Por qué suponemos esto? Porque es lo que decían en documentos anteriores, como el citado aquí:


Nosotros reconocemos los siguientes pueblos dentro de España: Castilla, Països Catalans, Aragón, Euskal Herria, Galiza, Asturies, Andalucía y Canarias. Reconocemos las siguientes naciones: Catalunya, Euskal Herria y Galiza. (Revista De Acero, nº3. Documentos I Conferencia. Partido y Cuestión Nacional. Pág. 12. 2014). (21)

Esto no deja de ser algo absurdo y se incurre en los mismos errores que a la hora de catalogar a Cataluña y Vasconia como naciones sólo que, en este caso, reconocen que sus rasgos son insuficientes para considerarlas naciones en lugar de nacionalidades ¿A qué se deberá esta falta de impulso para considerar "naciones" a estas regiones? Pues a que el movimiento nacionalista de turno no ha causado el mismo revuelo que el catalanismo y el vasquismo.


También afirman que estas "naciones y nacionalidades" se encuentran en clara descomposición como resultado de un proceso de asimilación exitoso, como podemos ver aquí:


Es innegable que el proceso de asimilación, violento o no, ha sido un éxito y que en los últimos tiempos ha sido además pacífico debido al propio desarrollo capitalista del Estado, algunas naciones y nacionalidades o pueblos históricas están en una clara descomposición, quednado solo vestigios, ruinas, contando, claro está, con que muchas de estas han desaparecido ya totalmente. El futuro, el progreso de la sociedad prima sobre los vestigios de tradiciones hace ya tiempo condenadas a muerte. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 28. 2019).

Si la asimilación de esas "naciones y nacionalidades" ha sido un éxito y además en los últimos tiempos se ha asentado de forma pacífica, ¿A qué viene entonces defender su supuesto derecho a la libre autodeterminación? Volviendo a lo que comentamos más arriba, la autodeterminación es una herramienta ideada para determinados contextos donde dicha asimilación (que se enmarca dentro de las revoluciones democrático-burguesas) ha fracasado, no se ha consolidado ni un ápice y además que se haya asentado únicamente sobre la más dura y brutal de todas las represiones hacia los de la "nación o nacionalidad" no asimilada. Apoyar la posibilidad de secesión de un territorio a pesar de que no se cumplan estas características es deformar el objetivo original del derecho de autodeterminación a la vez que es un acto reaccionario en tanto que posibilitas la dinamitación y marcha atrás de ese proceso de asimilación que alabas como progresivo.


¿Qué razones podría motivar a RC a defender la autodeterminación de cualquier región española? Pues, aparte de lo que ya hemos hablado, que en las mismas se desarrolle un movimiento nacional que suponga un "avance para la clase obrera". ¿Qué entienden ellos por un avance para la clase obrera? Vamos a verlo con un ejemplo expuesto por RC:


Una separación política y territorial del Estado en la actualidad, dadas las circunstancias que vivimos y la gente que capitanea a día de hoy los movimientos nacionales, sería un atraso para los intereses de la clase obrera, es decir, para el derrocamiento del Estado capitalista y la instauración del socialismo. Sin embargo, si, por ejemplo, en el País Vasco, en un futuro, tuviera un movimiento de liberación nacional en el que la clase obrera fuera hegemónica y avanzara hacia el socialismo mientras en el resto del Estado la fascistización siguiera agudizándose, apoyaríamos sin ninguna duda tal separación e independencia, ya que sería un avance para la clase obrera, tanto la de Euskadi como la del resto del Estado, pues esta podría ayudar desde fuera y al dejar de formar parte del Estado debilitaría el régimen, favoreciéndonos a todos. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 30. 2019).

Este argumento, además de pecar de idealista (¿Por qué la clase obrera de la región vasca iba a escapar de por sí de dicho fenómeno de fascistización general en toda España? ¿Por qué los abertzales y sus lacayos dicen que el fascismo es contrario al ADN vasco?), es muy rastrero. ¿Cómo esperan que la clase obrera conquiste el poder político en el país si lo fragmentan en miniestados más débiles? ¿Como puede representar un avance para la clase obrera un "Estado obrero" que abarque a duras penas 7.234 km² y una población 2,220 millones de habitantes frente a un Estado Burgués de 498.710 km² y una población de 45 millones de habitantes? ¿Cómo va a ayudar la secesión vasca a combatir la ascensión del fascismo en el resto de España? ¿No sería acaso esto un argumento que reforzaría a dicho fascismo al presentar a los comunistas como enemigos de la Patria? ¿No sería acaso más útil que, si es verdad que la clase obrera de la región vasca tiene una mayor conciencia de clase, se constituyese en la punta de lanza la clase obrera de toda España en su lucha para derrocar al supuesto fascismo? En el contexto actual no corresponde al proletariado apoyar ningún movimiento nacional por muy supuestamente "capitaneado por la clase obrera" que sea, pues, como hemos comentado anteriormente, a día de hoy las motivaciones que podrían hacer que el proletariado apoyase la causa de un movimiento nacional de cualquier índole están más que superadas.


¿Por qué en RC consideran que en España hay un problema nacional de la misma magnitud que había en la Rusia de 1917 y que motivó el desarrollo del derecho de autodeterminación para intentar paliarlo? ¿Por la mera existencia de movimientos separatistas? Pues si la existencia de un movimiento separatista sirve ya para determinar que existe un problema nacional, entonces todas las naciones de la tierra con una extensión territorial ya considerable (es decir, sin contar microEstados como Monaco o Estados minúsculos como Montenegro) tendrían un problema nacional en tanto que existe mínimo un movimiento separatista en alguna de sus partes, y en contextos nacionales donde la evidencia de que la revolución burguesa se encuentra plenamente consolidada es menos cuestionada, como Francia, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Italia, etc... Y es que la nueva ola de movimientos nacionalistas-separatistas que azota a diferentes naciones de Europa y América no tienen nada que ver con las tesis del problema nacional tal y como fue planteado por los bolcheviques, respondiendo a otras dinámicas. (22)


Otra falla de RC es que malinterpretan la libre y voluntaria unión de las naciones que se propone desde internacionalismo proletario, trasmutandolo en una suerte de fundamentalismo democrático por el cual ninguna unión, por muy asentada en el desarrollo histórico que esté, es voluntaria a menos que consiga convencen a la totalidad de la población del Estado en el que se habita, sumado a un mesianismo enmarcado en la "voluntariedad" de dicha unión, como podemos ver aquí:


La unión de varios pueblos en un Estado no puede darse por la fuerza, sino que deben ser los mismos pueblos los que libremente decidan cómo organizarse, siempre teniendo en cuenta el principio leninista anteriormente mencionado, los pueblos saben a la prefección que la unión sin opresión siempre es la opción más ventajosa, ya que las ventajas económicas, sociales y políticas son insuperables. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 31. 2019).

Si previamente RC dice que la asimilación en España ha sido mayormente voluntaria y a la vez un éxito, ¿A qué viene entonces el preguntar a esos "pueblos" si quieren formar parte de la unión o no? También es contradictorio que la unión no puede darse por la fuerza cuando ellos mismos la justifican unas páginas más atrás:


Se aduce muchas veces que España no es un Estado nación porque inicialmente se impuso por la fuerza, pero, ¿Qué Estado no se constituye por la fuerza, y no solo se constituye, sino que se mantiene por la fuerza? Recordemos que un Estado no es más que un instrumento para dominar de una clase sobre otra, su propia esencia está fundamentada en la violencia. Y en cuanto a lo nacional es indudable que la idea de nación española se ha fundamentado durante décadas pacíficamente por medio de la asimilación debida al propio desarrollo de las relaciones capitalistas. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 26. 2019).

¿En qué quedamos entonces? ¿Es la fuerza un mecanismo legítimo para mantener la unidad del Estado o no? Por otro lado, los criterios para determinar en qué momentos la unión se debe plantear voluntariamente y en cuales esta es incuestionable e indisoluble son muy dudosos. Por ejemplo: ¿Por qué es más voluntaria la unión que hay entre uno de Barcelona y otro de Gerona que la que hay entre uno de Lérida y otro de Zaragoza? Si España es una nación pero su unidad puede ser cuestionada para que sea voluntaria, ¿Por qué, en cambio, con Cataluña y con Vasconia, las cuales ellos reconocen como naciones, no sucede lo mismo? ¿Es que un catalanista tiene más derecho a romper la unidad de España que un tabarnés (23) a romper la unidad de Cataluña?


También es muy dudoso ese mesianismo de que "los pueblos" están plenamente convencidos de que la unión voluntaria es lo mejor y que apostarán por ella indudablemente. Parece ser que los de RC no contemplan en sus cabezas un referendum de autodeterminación cuyo resultado no sea el "no" y dan por sentado que simplemente "acabando con la actual opresión" y dándoles el libre derecho a la autodeterminación, estos "pueblos" elegirán sin dudarlo el seguir unidos con España. ¿Acaso en RC ignoran toda la experiencia histórica llovida a partir de 1917? ¿No era "libre y voluntaria" la unión de los pueblos de la URSS y Yugoslavía? ¿Y qué pasó con ellas? Fragmentadas en una docena de naciones y en el mejor de los casos con tensiones muy fuertes entre ellas.


No podemos pasar por alto tampoco, en relación con todo lo anterior, su posición respecto a los territorios españoles extraeuropeos de Ceuta, Melilla y Canarias. Ellos afirman que estos tres territorios no son más que "restos coloniales" del imperialismo español, como podemos ver aquí:


La nueva república acabará con la dominación española en África y con el imperialismo económico e injerencia en gobiernos y países de América Latina. Se desocuparán Ceuta y Melilla, y se resolverá la situación de Canarias. A su vez, se intervendrá con fuerza, en ayuda del pueblo saharaui, que sufre desde hace décadas, la opresión brutal de Marruecos, que es quien sustituyó la dominación española. (Punto 9 del programa político del PML (RC), disponible en su web: https://reconstruccioncomunista.es/nuestro-programa/#1526053383674-cb33991a-50b4)

¿En base a qué dicen alegremente que se ha desocupar Ceuta y Melilla? ¿Es que acaso ambas ciudades españolas son bases coloniales desde las cuales se viola la soberanía de otras naciones, como Hong-Kong en su día o Gibraltar a día de hoy? Por otro lado, ¿Qué situación es esa que hay que resolver en las Canarias? ¿Es Canarias acaso otra de esas "naciones y nacionalidades" oprimidas que han de acceder a la autodeterminación? ¿Es un territorio colonizado que también ha de ser entregado a Marruecos? Esto no hace sino dejar en un farol toda su verborrea antiimperialista siguiente para con la liberación del Sáhara Occidental, pues no se podrá intervernir con fuerza si importantes territorios estratégicos desde los que axfisiar a Marruecos son abandonados tan alegremente.


Otro error que cometen en RC es su apuesta encarnizada por el federalismo, aunque afirmando que lo defienden sólo como un avance posterior al centralismo, como dicen aquí:


Bajo estas premisas afirmamos que nuestro objetivo, debido a las condiciones materiales existentes, es la implantación de una república de Estados federados, es decir, federal y socialista, ya que el socialismo es el único sistema que emancipará a nuestra clase y que viabilizará una alternativa al sistema genocida que es el capitalismo. Obviamente el desarrollo del país llevará a la máxima efectividad organizativa, tendiendo con el tiempo hacia el centralismo. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 31. 2019).

Lo primero que deberían hacer es definir qué es el federalismo, cosa que no hacen. El federalismo es la corriente ideológica, y el movimiento político y social asociado a ella, que defiende la alianza corporativa y política que se entiende por federación. Y una federación sería una unión estable de Estados soberanos, o de colonias, o de Estados y colonias, que conformarían una relación entre sí en la que, aún con autonomía y participación desigual en ciertas materias soberanas, todas las partes de esta unidad ceden su soberanía a la nueva federación.


Y es aquí cuando empiezan los problemas asociados a España y los movimientos neofeudalistas. Para que exista una federación, previamente han de federarse entidades políticas independientes y soberanas, es decir, que para que España fuese un Estado federal, previamente debería romperse, balcanizarse, y luego reunificarse. Cosa que solo puede ocurrir de dos maneras, siempre formales. La primera, que en la elaboración de una nueva Constitución Española de tipo federal, republicana o monárquica, los ponentes constitucionales reunidos redacten, de iure, la ruptura de España para, acto seguido, consignar su reunificación federal. La segunda vía para hacer de España un Estado federal es la defendida, hoy día, por multitud de "izquierdistas" del PSOE, Unidas Podemos y otras fuerzas menores, que pretenden que tras diversos procesos de balcanización mediante el mal uso de la autodeterminación, los Estados surgidos de ese proceso se reunificarían. Proceso que no estaría garantizado, entre otras cosas porque los nuevos Estados serían reconocidos por otros. Además, Estados más potentes se aprovecharían de las nuevas unidades políticas para realizar acuerdos comerciales, económicos y geoestratégicos, facilitados por tener que negociar y poder imponerse a unidades políticas más débiles.


Ambas vías son desastrosas, una por lo que supuso (24), y otra por lo que supondría. Y si bien el federalismo es más unitario que el confederalismo, ambos son Caballos de Troya del neofeudalismo separatista y el proceso de desmembración de España, pues sobre ese federalismo y ese confederalismo, aun cuando de buena fe sus apologistas defiendan la unidad de España, en realidad, federalismo y confederalismo, por ignorancia de su significado y sus fundamentos, son velos que ocultan la mala fe de quienes quieren romper España en trozos.


A RC le gusta mucho lo del "análisis croncreto de la situación concreta", pero ante un contexto donde la "situación concreta" presenta unas condiciones donde es posible (e incluso deseable) el establecimiento de una República Unitaria (25), ellos apuestan por el federalismo sin más motivación que el intentar contentar por todos los medios a los separatistas. Hagamos un poco de análisis comparativo y veamos qué decía un marxista como Engels respecto del federalismo en Alemania:


¿Qué debe ocupar el lugar de la Alemania actual? A mi juicio, el proletariado no puede utilizar más que la forma de república única e indivisa. La república federal sigue siendo incluso ahora, considerada en conjunto, una necesidad en el inmenso territorio de los Estados Unidos, aunque en el Este comienza ya a ser un obstáculo. Sería un progreso en Inglaterra, donde en dos islas viven cuatro naciones y donde, a despecho de un Parlamento único, existen el uno al lado del otro tres sistemas legislativos distintos. En la pequeña Suiza es ya desde hace mucho tiempo un obstáculo tolerable sólo porque Suiza se contenta con ser un miembro puramente pasivo del sistema europeo de Estados. Para Alemania, una organización federal al estilo suizo sería un regreso considerable. Dos puntos distinguen un Estado federal de un Estado unitario, a saber: cada Estado federado, cada cantón, posee su propia legislación civil y penal, su propia organización judicial; además, a la par que la Cámara del pueblo, existe una Cámara de los representantes de los Estados, en la que cada cantón, grande o pequeño, vota como tal. En cuanto a lo primero, lo hemos superado felizmente y no vamos a ser tan ingenuos como para volver a implantarlo; en cuanto a los segundo, lo tenemos bajo la forma del Consejo federal, del que podríamos prescindir perfectamente, tanto más que nuestro «Estado federal» viene a ser ya la transición al Estado unitario. Y nuestra misión no es hacer que dé marcha atrás la revolución realizada desde arriba en 1866 y 1870, sino, al contrario, lograr que se introduzcan en ella, mediante un movimiento desde abajo, las necesarias adiciones y enmiendas. (Friedrich Engels. Contribución a la crítica del proyecto de programa socialdemócrata. 1891. Consultado en: https://www.marxists.org/espanol/m-e/1890s/1891criti.htm).

Si en la Alemania de 1891, que llevaba existiendo como Estado-nación unificado 20 años (desde 1871), Engels y los marxistas alemanes ya veían posible y deseable el establecimiento de una República unitaria e indivisible, ¿Por qué no es posible hacer lo mismo en la España de 2021, cuando las condiciones materiales para ello (mayor desarrollo histórico como unidad nacional, desarrollo pleno de las infraestructuras económicas y de comunicación que permiten una mayor coordinación entre gobierno central y autoridades locales, etc...) son mucho más propicias, esto no se contempla?


Por otro lado, también afirman lo siguiente:


Consideramos que el problema nacional es uno de los principales por resolver en España, y esto solo se solucionará cuando se deje de reprimir a sangre y fuego a los movimientos nacionales por el simple hecho de existir. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 33. 2019).

¿Cuando se ha reprimido a los movimientos nacionalistas por el mero hecho de existir a sangre y fuego? Si precisamente estos movimientos y sus capas dirigentes forman parte de la estructura interna sobre la que se apoya el régimen instaurado a través de la Constitución de 1978, siendo una consecuencia lógica de la misma y de la inanición (y hasta colaboración) del Estado y no de su opresión. Y esta relación de conveniencia entre nacionalismos periféricos-Estado burgués español lleva dándose desde la Restauración. (26)



IV. Errores Historiográficos


Este último apartado nos servirá para tratar los errores que RC comete a la hora de analizar la Historia de España y también, aunque sólo de manera puntualizada, de la URSS y otros lugares del mundo.


En primer lugar, en su "Introducción histórica" nos afirman lo siguiente:


La construcción de la ligazón económica que constituyó la base material de la nación española empieza desde finales del s.XV con el reinado de los Reyes Católicos. La época de las monarquías absolutistas, es la época de transición entre el fraccionamiento feudal y el Estado nación capitalista. Sin embargo, en España se dan condiciones particulares durante estos siglos con respecto a Europa Occidental en la conformación del Estado-nación. Si en Europa suele coincidir que el territorio dominante es también el más desarrollado económicamente, en España se conjugaba la existencia de la Corona de Castilla como territorio más dominante por sus posesiones coloniales y su poder militar con la existencia de otros territorios (que posteriormente se conformaron como lo que hoy conocemos como Euskadi y Cataluña) que se encontraban más avanzados en el desarrollo del capitalismo. Así, los siglos XVII, XVIII y XIX se caracterizan por una alianza entre la burguesía industrial de Cataluña y Euskadi con la clase terrateniente y la burguesía comercial castellana. Esta alianza por parte de la burguesía catalana y de Euskadi tiene un claro propósito: Castilla les garantizaba su desarrollo y grandes beneficios económicos a través del monopolio proteccionista sobre sus colonias y el mercado nacional que se iba consolidando cada vez más en España, mientras que esta (Castilla) se aseguraba el desarrollo de su industria lanera, y el dominio y control sobre el comercio mediterráneo. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 25. 2019).

La conformación histórica de España no presenta grandes diferencias notables con respecto a la de los países de su entorno, ya que todos se han configurado de manera similar: Francia tuvo en las provincias de domaine royale (dominio real) de la Isla de Francia como base; Gran Bretaña la tuvo con Inglaterra; Alemania con Brandeburgo-Prusia; Países Bajos con Holanda e Italia con Piamonte. Y tampoco estas escaparon a las alianzas entre la burguesía y las clases aristocráticas-terratenientes; de hecho, los únicos casos de revoluciones burguesas donde hubo sustitución "radical" de aristocracia del Antiguo Régimen por burguesía fue Francia (y no del todo, pues hubo momentos de tira y afloja entre ambas clases tras la derrota de Napoleón en 1815, no consolidándose la revolución burguesa en Francia hasta finales del siglo XIX). Pero en el resto de Europa Occidental la alianza aristocracia-burguesía fue la forma más común de llevar a cabo y consolidar las revoluciones burguesas, mediante alianzas entre la vieja aristocracia y la alta burguesía, dando lugar a un proceso de simbiosis por el cual parte de esa nobleza terminó entrando en las formas económicas burguesas (industria, banca, etc...) y la alta burguesía consiguió ennoblecerse mediante matrimonios con familias aristocráticas o mediante la concesión de títulos nobiliarios por parte de las monarquías europeas a lo largo del siglo XIX (27). Un ejemplo lo tenemos en Alemania: hubo un primer intento de toma del poder por parte de la burguesía con la Revolución de 1848, donde intentaron llevar a cabo la unificación de Alemania como Estado-nación bajo una monarquía constitucional, pero fracasó ante la reacción de las potencias absolutistas de Austria, Prusia y Rusia. Sin embargo, la revolución burguesa en Alemania se acabaría consolidando y conformando su Estado-nación en 1871 bajo la forma de una monarquía semiconstitucional, pero esta vez la burguesía no era la clase hegemónica, sino que era una unión entre la burguesía industrial y la aristocracia terrateniente de los junkers de Prusia Oriental (a esta clase pertenecía el considerado arquitecto de la nación alemana, Otto von Bismarck).


En segundo lugar, ni Cataluña ni Vasconia eran las zonas de España más avanzadas económicamente hasta principios y mediados-finales del siglo XIX respectivamente, y lo fueron precisamente por los monopolios económicos e industriales creados por el propio Estado (28). Antes de esas fechas el territorio español más avanzado y dinámico económicamente era Castilla, en concreto la Cuenca del Duero con su red de ciudades dedicadas a la protoindustria artesanal y la trata de materias primas (sobre todo la lana merina, cuyo comercio con Flandes e Inglaterra fue una de las principales fuentes de riqueza de España de la Edad Moderna); y la Cuenca del Guadalquivir con su importante riqueza agrícola y su red de puertos que conectaban el comercio atlántico y mediterráneo, destacando el de Sevilla (que fue el único puerto autorizado a comerciar con América hasta 1717) y Cádiz (que lo fue desde 1717 hasta la instauración del libre comercio de cualquier puerto español con América).


También nos afirman esto:


Claro está que esta alianza no fue continua, hubo rupturas como por ejemplo la guerra de sucesión española, guerra motivada, no por el fracaso de construcción de España como nacion, como aducen algunos, sino por las reticencias de Cataluña hacia los Borbones por el miedo a perder los privilegios económicos que ostentaban con los Austrias. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 25. 2019).

No se puede resumir la Guerra de Sucesión Española (1701-1715) como un enfrentamiento entre Cataluña contra Castilla porque hubo catalanes y castellanos en ambos bandos. De hecho Cataluña era el territorio de la Corona de Aragón con más borbónicos, mientras que los primeros conatos de austracismo español se dieron precisamente en Castilla, donde se conformaron los primeros regimientos austracistas. (29) Además Felipe V, cuando fue coronado Rey de España, juró los fueros de todos los reinos de España (siendo de hecho el primero en convocar las cortes catalanas tras casi 60 años de la última convocatoria) y fue muy respetuoso con las instituciones estamentales aragonesas, navarras y castellanas, siendo la verdadera razón detrás del alzamiento austracista la contradicción entre los intereses económicos de las clases pudientes catalanas dedicadas a la guerra (sobre todo a suministrar bienes al ejército) y las rencillas entre varias familis nobiliarias, como los Feliu de la Penya, los Dalmau o los Dalmases. (30)


Durante la Guerra de Sucesión Española no hubo por parte de ninguno de los españoles de ambos bandos voluntad o deseos de separarse de España, sino que, por el contrario, cada uno se reclamaba como los "auténticos españoles" frente a sus opositores, ergo RC debería explicarnos en qué consiste dicha "ruptura" porque aquí no vemos una ruptura del proyecto, sino a diferentes facciones pujando por hegemonizarlo entorno a la cuestión dinástica.


Pero no sólo cometen errores a la hora de analizar la Historia de España; también lo hacen con la Historia de la Unión Soviética, como podemos ver aquí:


Así, tenemos el gran ejemplo de la Unión Soviética, que unió a la clase obrera de las diferentes naciones que habían llevado a cabo la Revolución rusa y estableció en diciembre de 1922, bajo previa aprobación de los congresos de sus respectivos sóviets, la unión voluntaria de 14 países formando la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, todas bajo una organización estatal federal, dividida en territorios nacionales con completa autonomía y sus propias instituciones, aunque dirigidas por el órgano de decisión soviético de la URSS, el soviet supremo, organizándose bajo los principios del centralismo democrático. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 32. 2019).

Lo primero de todo es que no fueron 14 las naciones que se unieron, sino 4: Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Transcaucasia, surgiendo las otras 10 de la fragmentación interna de Rusia (Kazajistán, Uzbekistán, Turkmenistán, Kirguistán y Tayikistán) y Transcaucasia (Armenia, Georgia y Azerbaiyán), y por conquista militar (Estonia, Letonia y Lituania). Lo segundo es que no se unieron de manera voluntaria, sino que como resultado de la Guerra Civil Rusa, las 4 "naciones" (31) se encontraban dominadas de facto por el mismo poder: el Partido Bolchevique, materializándose su control a través del Ejército Rojo, ergo no hubo autodeterminación en tanto que no hubo "libre y voluntaria" decisión de unión. También obvian que no todos los líderes bolcheviques apostaban por un modelo federal con derecho a la autodeterminación: En 1922 se planteó el problema de cómo se iban a unir las 4 repúblicas soviéticas. Stalin propuso que, igual que dentro de Rusia se habían erigido repúblicas autónomas (sin derecho a la separación), esas tres repúblicas soviéticas nominalmente extrarrusas ingresaran como repúblicas autónomas rusas y sin derecho de autodeterminación después de dicha unión a la Rusia soviética. (32) Lenin se opuso, denigrando como chovinista ruso a Stalin y el cual no tuvo más remedio que ceder al quedarse en minoría.


Así, el 30 de diciembre de 1922, se llegó a la fórmula de constituir una unión de repúblicas teóricamente independientes, la URSS, preservando cada una el derecho de separarse. Derecho puramente nominal, al ser el Partido Comunista de la Unión Soviética el único autorizado en todas esas repúblicas. Pero, al cambiar su constitución la URSS en diciembre de 1936, Stalin hizo filigranas para, reconociendo el permanente derecho de las repúblicas integrantes de la URSS a separarse de ésta (lo cual formaba parte del intangible legado leninista), rehusar tal derecho a las repúblicas autónomas dentro de Rusia. Su argumento era que, al carecer de fronteras con países extranjeros, no les era materialmente posible salir de la URSS. Así, desde diciembre de 1936, jurídicamente ninguna nacionalidad en Rusia vio reconocido derecho alguno de autodeterminación, mientras que en las repúblicas soviéticas nominalmente extrarrusas era, por entonces, papel mojado.



V. Conclusiones


A lo largo de estas líneas hemos visto las incoherencias que RC comete en pos de construir una doctrina con la cual intentar casar sus contradicciones resultado de sus vaivenes ideológicos, aunque siendo justos muchos de esos errores no son de su autoría, sino que se encuentran intrínsecos como puntos inamobibles dentro de los diferentes programas de las formaciones marxistas españolas que han existido desde 1921 y que RC asume como parte de esa tradición.

En RC dicen que lo que quieren es acabar definitiviamente con el mal llamado "problema nacional" mediante el mismo camino que se ha seguido desde la Transición, es decir, darle a los nacionalistas periféricos lo que quieren. RC podrá vender que su intención es dar la autodeterminación a esas "naciones y nacionalidades" una vez sea haya aupado a la clase obrera a la condición de clase dominante, pero la realidad es que el grueso de la clase obrera de esas regiones son los primeros que se oponen a los separatismos levantados. Y eso lo podemos ver que, si de verdad la población de la región estuviese plenamente convencida de que un referendum solucionaría todos los problemas, habrían acudido a votar a los llevados acabo por las fuerzas separatistas al frente de la Generalitat de Cataluña tanto el 9 de Noviembre de 2014 como el 1 de Octubre de 2017, cuyos resultados nos muestran precisamente lo contrario. (33) Por lo tanto, ¿Qué esperan conseguir con proponer algo que se lleva proponiendo e incluso se ha practicado en estos años?


Otra flaqueza que podemos distinguir es la incapacidad para distinguir entre método y dogma: El marxismo no puede ser entendido como un código de leyes inamovibles, siendo la manía de muchas formaciones marxistas el realizar una lectura talmúdica de los textos clásicos. ¿Qué se quiere decir con esto? Pues que el materialismo histórico es, ante todo, una herramienta que nos permite analizar y comprender la realidad en la que nos movemos, y que no podemos quedarnos anclados en seguir lo que dicen los textos al pié de la letra.


Un ejemplo de esto lo vemos en este vídeo que Roberto Vaquero subió a su canal personal en YouTube (https://youtu.be/qTQbhXjZHYk) lanzado como respuesta ante las críticas y ataques que ha recibido precisamente por la postura de RC respecto a la cuestión nacional española. ¿Y cómo responde? Se limita a leer un libro sobre como trataron Lenin y Stalin la cuestión nacional en el Imperio Zarista y como apelaban a la "libre y voluntaria" unión de todos sus pueblos en el marco de la Unión Soviética. La cuestión es, ¿Qué se espera resolver con eso? ¿En qué se parece la situación de la Rusia de 1917 con la de la España de 2021? ¿Por qué Lenin hable sobre el federalismo como herramienta útil para la unión de los pueblos de la URSS, significa que eso sirve en todas las latitudes con indiferencia de las condiciones materiales? El PML (RC) sigue incidiendo en los mismos errores que ya cometió el PCE desde su fundación. Errores intrínsecos al llamado "movimiento comunista español". El PML (RC) es un continuador de las viejas tesis erradas del PCE y de su escisión "purista", el PCE (ML) de Elena Odena, del cual se reclaman herederos.


Si algún militante de RC se encuentra leyendo estas líneas hago un breve inciso: este texto no constituye un ataque contra la base militante del Partido, la cual se esfuerza cada día con su trabajo y compromiso a construir lo que ellos creen puede ser la mejor alternativa para que la clase obrera en España consiga su emancipación. Lo que se pretende es hacer una crítica a las contradicciones que la formación en sí misma arrastra entrono a la formación de sus militantes en la teoría marxista, en este caso en concreto sobre la cuestión nacional española. Ellos y otros que también ponen su esfuero y compromiso en otras formaciones son el futuro del Movimiento Obrero en España, y no hay mejor forma de perfeccionar el mismo que mediante la crítica , pues para fortalecer al movimiento es necesario su depuración, y para la misma es necesaria la crítica pues, como se dijo en una ocasión...


Nuestra tarea es la crítica despiadada y mucho más contra aparentes amigos que contra enemigos abiertos (Karl Marx. Nueva Gaceta Renana: Órgano de la Democracia, Nº 4, 1850.).


Bibliografía.


GABRIEL ROLDÁN, J. (2014) Apuntes sobre Lenin y la autodeterminación de las naciones. Consultado en el blog Tiempos Rojos; https://tiemposrojos.wordpress.com/2014/10/30/apuntes-sobre-lenin-y-la-autodeterminacion-de-las-naciones/.


LENIN, V. (1914) El derecho de las naciones a la autodeterminación. Edición web consultada en https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/derech.htm. 1914.


PML-RC. (2019) Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Consultada en https://reconstruccioncomunista.es/de-acero-no14-cuestion-nacional/.


PEÑA Y GONZALO, L. (2020) Diez años de lucha comunista. Del PCE al PCE(ml) (1962-1972). Editorial Templando el Acero.


PEÑA Y GONZALO, L. (2007) Tres Ensayos sobre el Problema de las Nacionalidades. Consultado en su portal web "España Roja": https://www.eroj.org/entero13/nacional.htm.


STALIN, I. (1929) La Cuestión Nacional y el Leninismo. Edición web consultada en https://drive.google.com/file/d/0ByP565N0sPRSR2RPdTNiMDFLUHM/view?resourcekey=0-FE9nZpcZcBcSgRNjq-y6Cg.


STALIN, I. (1913) El marxismo y la cuestión nacional. Edición web consultada en https://www.marxists.org/espanol/stalin/1910s/vie1913.htm. 1913.



Notas:


(1) Término empleado por Lenin en Sobre el Derecho de las Naciones a la Autodeterminación (1914) y con el cual se refiere a la convivencia basada en la igualdad de las naciones o grupos étnicos en el marco de un Estado único (o, en caso de no ser posible, la separación de las naciones en Estados independientes de la forma más pacífica y de mutuo acuerdo posible), siempre encaminado a primar la lucha de clases por encima de los antagonismos nacionales.


(2) Se conoce como "derechos inalienables" como aquellos que son entendidos como fundamentales de un individuo por el mero hecho de existir y recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU de 1948. Estos son el derecho a la libertad, el derecho a la igualdad, etc....


(3) Fundamentalismo democrático: ideología o idea-fuerza por la cual se postula la incorruptibilidad de la democracia (entendida de forma unívoca y abstracta), siendo ésta el mejor sistema habido y por haber, un sistema político insuperable: el fin de la historia. De esta manera se expresa que toda alternativa a la democracia es mala por definición. Este término fue ideado por el filósofo Gustavo Bueno Martínez en su obra El fundamentalismo democrático. La democracia española a exámen (2010).


(4) A día de hoy, salvo algunos casos concretos (Sáhara Occidental, Palestina o Puerto Rico), hablar de derecho a la autodeterminación de las naciones ya no tiene sentido, pues en el contexto actual la práctica totalidad del Planeta se encuentra dividida en 193 Estados-nación en su mayor medida homogéneos étnicamente (salvo los Estados nacionales de dimensiones territoriales gigantescas) y con las tareas democrático-burguesas y el modo de producción capitalista plenamente desarrollados, algunas más o menos que otras. La autodeterminación, como herramienta para enfrentar un problema específico del contexto territorial de la Europa Oriental y Asia de principios del siglo XX y luego como herramienta geopolítica al servicio de los intereses nacionales e internacionales del Estado Soviético, debería dejar de ser un punto inamovible de los programas marxistas de todo el mundo (salvo de los ejemplos mencionados).


(5) El concepto de "pueblo" empleado por RC como un sinónimo de "nacionalidad" es un sinsentido en tanto que este es un concepto bastante ambiguo que nada aclara y desde el cual se puede englobar a los habitantes de una nación política ("el pueblo español") como a los de cualquier comarca o municipio de la misma ("el pueblo gaditano").


(6) El concepto de nación no puede ser tratado de forma unívoca, pues en realidad se trata de un concepto plurívoco y análogo, es decir, con tantos significados dependiendo de cuantas acepciones pueda tener. Siguiendo esta lógica, encontramos 3 conceptos diferentes de nación: Nación biológica, nación étnica y nación política.


(7) En lugar de "con", en el texto original en ruso se usa la expresión "из ряда" cuya traducción más exacta al español sería "a partir de". Aquí el párrafo original en ruso:

Экономическое развитие капиталистического общества показывает нам во всем мире примеры недоразвитых национальных движений, примеры образования крупных наций из ряда мелких или в ущерб некоторым мелким, примеры ассимиляции наций." (Extraído del siguiente enlace: https://ru.m.wikisource.org/wiki/Критические_заметки_по_национальному_вопросу_(Ленин))

(8) "Esta comunidad no es de raza ni de tribu. La actual nación italiana fue constituida por romanos, germanos, etruscos, griegos, árabes, etc. La nación francesa fue formada por galos, romanos, bretones, germanos, etc. Y otro tanto cabe decir de los ingleses, alemanes, etc., cuyas naciones fueron formadas por gentes de razas y tribus diversas. Tenemos, pues, que una nación no es una comunidad racial o tribal, sino una comunidad históricamente formada." Stalin. El marxismo y la cuestión nacional (1913). Edición digital en: https://www.marxist.org/espanol/stalin/1910s/vie1913.htm


(9) Este punto hay que explicarlo muy coincenzudamente. Cuando se habla de la conformación histórica es imposible entender otra cosa que no sea el desarrollo histórico de dicha nación como estructura estatal propia e independiente de la que se encuentre dentro actualmente. Esto no ha de confundirse con tener un Estado-nación, pues ha habido naciones oprimidas que no tuvieron previamente un Estado-nación (como Irlanda o Noruega). Es decir: antes del Estado nacional burgués ya había formaciones políticas por la que estas naciones (fuesen las que llegaron a conformarse como Estados nacionales burgueses o fuesen las que pasaron a estar oprimidas precisamente por perder dicha independencia) se organizaban y se heterodeterminaban con otras. La conformación histórica que Stalin evidencia en su segundo punto no es otra cosa que la heterodeterminación de esa comunidad humana estable. ¿Y como se produce esa heterodeterminación? Mediante la existencia de mecanismos políticos propios que reflejen la existencia una comunidad humana propia y diferenciada de las contiguas. Por ejemplo: Francia y España ya existían como naciones (bajo las fórmulas arquetípicas del Antiguo Régimen) mucho antes de que se iniciasen sus revoluciones burguesas en 1789 y 1808 respectivamente.


(10) Su origen lo encontramos en la Marca Hispánica establecida por el Imperio Carolingio en 801. Después se irá dividiendo en una serie de condados y señorios del cual destacará por tamaño el de Barcelona (que, aún así, ni llegaba a ocupar un 50% de la actual Cataluña), siendo de iure dependientes del rey francés al que deben vasallaje (sólo el Condado de Aragón se separa plenamente de Francia como Reino independiente). Esto seguirá así hasta que el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV se casa con la Reina Petronila de Aragón, pasando así de ser vasallo de Francia a estar supeditado al Reino de Aragón (aunque Francia no reconocería esto hasta 1258), aprovechando este nuevo impulso para conquistar el resto de condados catalanes y así conformar el Principado de Cataluña en sus límites territoriales actuales pero dentro de la Corona de Aragón, lo cual continuó incluso con la unión dinástico-política de las Coronas de Castilla y Aragón, permaneciendo Cataluña como parte integrante de la nación española, tanto en su forma histórica con el Antiguo Régimen como en su forma de Estado-nación a partir de 1812.


(11) Su origen lo encontramos en el Reino de Asturias, un conglomerado formado por los habitantes de la cornisa cantábrica y señores visigodos que se resistían al dominio musulmán, sobre todo en su territorio más oriental, que en 824 es sometido por los Francos como parte de la Marca Hispánica, conformándose el Reino de Pamplona, supeditado a Francia y que controló Navarra, Guipúzcoa y parte de Álava, mientras que la parte occidental de la misma, Vizcaya y la otra parte de Álava, siguieron formando parte del Reino de Asturias, luego Reino de León. Entre 1029-1035 el Reino de Pamplona se extendió desde el linde occidental de la actual Cantabria hasta el Pirineo leridano en la parte oriental, y desde el mar cantábrico en el norte hasta el norte de la actual provincia de Segovia en el sur, alcanzando este apogeo con Sancho Garcés III el Mayor, que tras su muerte en 1035 divide su reino de forma patrimonial entre sus hijos, conformando con dicha acción la formación de lo que después serían regiones históricas españolas como Castilla y Aragón tras el reparto de su reino entre sus hijos. Si por algo destaca lo que hoy es Vasconia es precisamente por ser, junto a Cantabria y Burgos, la cuna de Castilla en el Oeste y la cuna de Aragón en el Este, los dos reinos que, tras su transmutación en Coronas al ir incorporando territorios en el avance contra el Islam, conformarian la nación histórica española con la unión de ambas y las incorporaciones de Granada y Navarra. A partir de este momento, la historia de Vasconia fue la de un territorio bajo dominio castellano o navarro, y con las clases estamentales como un importante apoyo de la Corona. Y así siguió siendo después la unión de Castilla y Aragón, permaneciendo Vasconia como parte integrante de la nación española, tanto en su forma histórica con el Antiguo Régimen como en su forma de Estado-nación a partir de 1812.


(12) Según Lorenzo Peña y Gonzalo, en la obra de Lenin y Stalin se tenía claro que sólo había diferencia nacional si:


1.- Entre las dos lenguas no hay intercomprensión. 2.- La abrumadora mayoría de la población de cada uno de los dos territorios es unilingüe y desconoce el idioma del otro territorio.


La mera diferencia lingüística no fundaba una diferencia nacional; por ejemplo Lenin sostuvo que no había diferencias nacionales en Francia, aunque en su época la mayoría de los pobladores de las regiones periféricas no hablaban francés, sino dialectos (los patois o bables). Y es que la conciencia social veía a esas variedades lingüísticas como diferenciaciones de una misma lengua subyacente o fenómenos de disparidad lingüística que no afectaban a todas las facetas de la vida. En cualquier caso, ni Lenin ni Stalin pensaban que hubiera dualidad nacional entre dos poblaciones que pudieran masivamente comunicarse en una misma lengua común y que durante siglos hubieran convivido, en igualdad de derechos, dentro de un mismo Estado. (Fuente: https://www.eroj.org/entero13/nacional.htm).


(13) Según la última Encuesta de usos lingüísticos de la población realizada por el Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña y el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat) (2018: https://www.idescat.cat/pub/?id=eulp&n=3192&lang=es), el catalán es idioma habitual del 36,1% de los habitantes de Cataluña, mientras que el castellano lo es del 48,6%; además está un 7,4% para el cual ambos son igualmente lenguas habituales. Eso significa que más del 56% de los habitantes de Cataluña tienen como lengua habitual el castellano y que sólo el 43,5% tienen como su lengua habitual el catalán.


(14) Según la última Encuesta Sociolingüistica del Gobierno Vasco (2016: https://www.euskadi.eus/contenidos/noticia/eas_mas_noticias/es_def/adjuntos/INKESTA_ESt.pdf) en Vasconia el 47% de la población ni sabe ni entiende el euskera, frente a un 33,9% que si lo habla y lo entiende a la perfección y un 19,1% que, aunque posee cierto grado de conocimiento, no es capaz de hablarlo y de entenderlo bien. En Navarra estas cifras son de un 76,7% que ni lo habla ni lo entiende frente a un 12,9% que lo habla y lo entiende a la perfección y un 10,3% que aunque tiene algo de conocimiento no es capaz de hablarlo y entenderlo plenamente.




(17) Un ejemplo de esto lo encontramos en el idioma, pues en el cual se asenta la comunidad de idioma española, el castellano (o, mejor dicho, español, pues ya es imposible circunscribirlo sólamente al ámbito geográfico castellano), siendo el idioma iberorromance sobre el cual el euskera ha tenido más influencia: https://es.wikipedia.org/wiki/Sustrato_vasco_en_lenguas_romances#El_nacimiento_del_castellano_y_la_influencia_del_vasco


(18) Josep Anselm Clavé i Camps (1824 – 1874) fue un poeta, político, compositor y director de música español, fundador del movimiento coral en España e impulsor del movimiento asociativo. Desde una temprana edad se convirtió en un activista republicano y de izquierdas, colaborando en la creación de "La Fraternidad" (primer diario socialista en España). y desde mediados de la década de 1850, comenzó a organizar un movimientos de sociedades corales, que atrajo especialmente a las clases trabajadoras y a las clases medias bajas, y escribió un número de piezas corales muy populares en catalán. Algunas de sus composiciones más importantes son "Los xiquets de Valls", "Los nets dels almugàvers" (dedicado a los soldados de la Guerra de África de 1860), "Gloria a España" (que estuvo a punto de ser himno oficial de la II República Española) o "La Revolución" (dedicada a la Revolución Gloriosa de 1868, en la cual él mismo participó).


(19) José María de Iparraguirre Balerdi (1820 - 1881) fue un conocido poeta y músico popular. Fue un gran bertsolari y su obra, escrita mayoritariamente en euskera, recoge algunas de las canciones más significativas y populares de la actualidad en Vasconia y Navarra. Destaca "Guernicaco arbola", que es su canción más conocida. Desde muy jóven fue un convencido carlista, luchando en la Primera Guerra Carlista con solo 14 años, llegando a formar parte de la Guardia Real de Carlos María Isidro de Borbón. Aparte de la ya citada, otra pieza muy famosa suya es "Ara nun diran", diciendo en su primera estrofa esto (en euskera original):

He aquí los campos y montes queridos, los hermosos caseríos, las fuentes y los ríos. Estoy loco de contento en Hendaya, con los ojos muy abiertos. Ahí está España, mejor tierra no la hay en toda Europa

(20) Aunque no deja de ser un error entender que la cultura española tuvo como tronco hegemónico la castellana. ¿Qué era la cultura castellana? ¿La de las dos Castillas, la del Señorío de Vizcaya, la de los 4 reinos de Andalucía, la de Galicia, la de Extremadura....? El único elemento cultural castellano que trascendió y fue hegemónico en toda España fue el idioma, es decir, el castellano. Y precisamente por trascender el marco puramente castellano dejó de ser el idioma exclusivo de Castilla para convertirse en la lengua común de toda España, por lo que sería más correcto llamarlo "español" (y esto no va en relación a un menosprecio de las otras lenguas españolas).


(21) En este documento podemos ver la postura anterior de RC antes de su giro "patriótico" tras la conformación del Frente Obrero en 2019. En el mismo, por ejemplo, negaban que España fuese una nación, como podemos ver aquí:

La mayoría de las organizaciones «comunistas» del estado afirman que España es una nación, y hablan del pueblo español, nosotros queremos refutar con todo lo expuesto anteriormente esta tesis y exponer la nuestra, que España es un Estado conformado por varias naciones y nacionalidades –o pueblos–. (…) En España no llegó a crearse ninguna nación española. (Revista De Acero, nº9. Documentos I Conferencia. Partido y Cuestión Nacional. Pág. 9. 2014).

Desde Razón Comunista no podemos sino alegrarnos por esta evolución y animarles a que profundicen más en la misma deshaciéndose de las contradicciones que siguen arrastrando.


(22) En el caso concreto de España con el nacionalismo catalanista, dejamos este excelente artículo del analista geopolítico y marxista irlandés Gearóid Ó Colmáin. La "independencia" catalana. Una herramienta del Capital contra el trabajo: https://www.gearoidocolmain.org/catalan-independence-tool-capital-labour/


(23) De Tabarnia, nombre propuesto para una parte del territorio de Cataluña, por la Plataforma por Tabarnia, para la creación de una nueva comunidad autónoma española uniendo varias comarcas de las provincias de Tarragona y Barcelona. En un principio empezó como una sátira del separatismo catalanista, pero ya algunas organizaciones políticas no-indepes de la región la están reconsiderando.


(24) El primer modo fue en que se acordó redactar el proyecto constitucional de la I República Española (1873-1874), convirtiendo, de iure, a las regiones de España en Estados. Este proyecto nunca llegó a promulgarse porque la I República fue un absoluto fracaso a nivel de organización del Estado (cantonalismo, bakuninismo, carlismo, independentismo en Cuba, Puerto Rico y Filipinas). Esto dió al traste con todo lo conseguido desde la Revolución Gloriosa de 1868 y acabó dando paso, poco después, a la Restauración (1874-1931), incluídas las Dictaduras de Miguel Primo de Rivera (1923-1930), y de Dámaso Berenguer, (1930-1931). Aún con todos hemos de hacer notar que la Constitución Federal de 1873 no tenía ningún acerbo plurinacionalista, reconociendo a España como la única nación. Dejamos a disposición el proyecto de texto constitucional de 1873: https://www.congreso.es/docu/constituciones/1869/cons1873_cd.pdf

(25) Según la 39º Oleada de Barómetro del Real Instituto Elcano (BRIE, enero de 2018: http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/encuesta?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/barometro/oleadabrie39) se ha producido un gran avance e las posiciones centralistas, que son ahora mayoritarias. Los que creen que las Comunidades Autónomas deberían tener menos autonomía o que deberían suprimirse por completo suman un 36%, más que los favorables a mantener las cosas como están (34%). Por su parte, los favorables a que las Comunidades Autónomas tengan mayor autonomía o a que puedan convertirse en Estados independientes suman un 23% mientras que un 7% no tiene opinión en este tema. En RC, en lugar de buscar "soluciones" a problemas que no existen o que deforman, deberían preocuparse por problemas reales, como el hecho de que, según la misma encuesta, un 70% de la población española se declara europeísta.


(26) De esto da cuenta el propio Francisco Cambó, que cita en sus Memorias su encuentro con Alfonso XIII en 1918, donde este le dice textualmente, tras leer varios telegramas enviados desde ciudades en rebeldía, lo siguiente:

Estas noticias, cuando sean conocidas, y lo serán dentro de uno o dos días, acentuarán la agitación que ya hay en los cuarteles y se extenderá a las fábricas. Yo temo que venga un estallido revolucionario en Cataluña; que los obreros se unan a los soldados y se cree en la capital catalana una situación anárquica, prólogo de la anarquía en toda España. No veo otra manera de salvar la situación tan difícil que satisfacer de un golpe las aspiraciones de Cataluña, para que los catalanes dejen de sentirse en este momento revolucionarios y mantengan su adhesión a la Monarquía [...] Hay que dar la Autonomía a Cataluña inmediatamente [...]. Es preciso que usted vaya a Barcelona en seguida para provocar un movimiento que distraiga a las masas de cualquier propósito revolucionario. (Cambó, F. Memorias. Alianza Editorial (1987), pp. 288-289).

(27) Para más información sobre esta simbiosis entre burguesía y aristocracia, dejamos el siguiente enlace: https://losojosdehipatia.com.es/cultura/historia/la-aristocracia-y-la-burguesia-en-el-siglo-xix/


(28) Para más información sobre el monopolio industrial catalán, dejamos lo siguiente: http://ferrandantequera.blogspot.com/2014/12/las-mentiras-del-nacionalismo-catalan_25.html


(29) Para más información sobre la Guerra de Sucesión Española, dejamos el siguiente enlace: http://ferrandantequera.blogspot.com/2014/03/mentiras-del-nacionalismo-catalan-los.html


(30) Para profundizar en las causas de la Guerra de Sucesión en Cataluña, recomendamos el documental "La Diada: Una Historia Crítica": https://youtu.be/ZB2Yi3eq7Tc


(31) Como evidencia Lorenzo Peña y Gonzalo, Lenin siempre habló de las naciones oprimidas en Rusia, pero se abstuvo de decir cuáles eran y nunca se ocupó de aclarar qué condiciones eran necesarias y suficientes para que la población de una parte de Rusia estuviera legitimada a afirmar que era una nación, constituyéndose, si lo quería, en Estado separado. Rechazó que a tal efecto valieran los límites administrativos vigentes, lo que dejaba abiertas muchas cuestiones. Las armas decidieron en gran medida las respuestas a esos problemas. Por el Tratado de Brest-Litovsk de 1918, Rusia perdió Finlandia, Estonia, Curlandia, Livonia, Lituania, Polonia, Bielorrusia, Ucrania y Transcaucasia, pero al quedar abolido este tratado con la derrota de los Imperios Centrales en noviembre, la Rusia soviética se halló en guerra con todos esos Estados para recuperar sus fronteras de 1914. Sin embargo, no sólo afianzaron su independencia Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania y Polonia, sino que Polonia le arrancó a Rusia un extenso territorio mayoritariamente habitado por rusos. Ahora bien, en vez de reincorporar a Rusia los territorios recuperados, quiso Lenin que en Bielorrusia y Ucrania se instaurasen repúblicas soviéticas teóricamente independientes, a pesar de que no había antecedentes para establecer ambos territorios como naciones diferenciadas de Rusia.


(32) Sobre el modelo autonomista de Stalin, dejamos el siguiente enlace: https://euskalherriasozialista.blogspot.com/2018/05/autonomizacion-versus-federacion-1922.html


(33) Basta con analizar los datos de ambas convocatorias. En el 9-N acudieron un total de 2.305.290 votantes de una población total de 7.780.479 habitantes, de los cuales están incluidos en el censo electoral unos 5.624.067. Es decir, que acudió un 37.02% del censo; y de esos votos, el "Sí-Sí" consiguió 1.861.753 de votos, lo que constituye un 80,76% de los que acudieron a votar, pero sólo un 23,93% del total de la población catalana. En el 1-O acudieron un total de 2.286.217 votantes, un 43.03% del censo electoral, y de estos, el "Sí" consiguió unos 2.044.038 votos, un 90.18% de los votos, pero sólo un 26,27% del total de la población catalana. ¿Donde estaban todos esos votos no-separatistas en ambos referendums de "autodeterminación? Sencillo, la mayoría pasaron del tema o incluso boicotearon las convocatorias ya que entienden (no sin razón) que el mero hecho de ir a votar es legitimar la causa separatista con independencia del resultado. Y para evitar excusas como su "ilegalidad" que hizo que "muchos independentistas" supuestamente no fuesen a votar, basta con comparar estos resultados con los de las elecciones autonómicas de 2017 y 2021. En las primeras acudieron a votar unos 4.393.099, un 79.09% del censo electoral. Las fuerzas separatistas consiguieron un total de 2.079.340 de votos, un 36,97% del censo, mientras que las fuerzas no-separatistas consiguieron un total de 2.228.421, un 39,62% del censo electoral. En las segundas acudieron a votar unos 2.884.845, un 51.29% del censo electoral . Las fuerzas separatistas sumaron un total de 1.443.273 votos, un 25,66% del censo, mientras que las fuerzas no-separatistas optuvieron un total de 1.336.291, un 23,76% del censo. Como podemos apreciar, el margen de votos separatistas apenas varía mientras que el no-separatista se nota más. Y esto en unas elecciones (las de 2021) donde el gran triunfador fue la abstención y que, como podemos ver, afectó más a las fuerzas no-separatistas que a las separatistas (lo que puede ser un indicativo de, entre otras cuestiones, cómo muchos catalanes no-separatistas ya no confian en las instituciones públicas para acabar con el problema catalanista). Fuente: https://es.wikipedia.org.



Sobre el autor:


Manuel Díaz Uribe es estudiante de Historia en la Universidad de Sevilla.

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