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10.3- Crítica a la postura del PML (RC) en torno a la cuestión nacional

Actualizado: 9 dic 2021

por Manuel Díaz Uribe


Resumen: La Cuestión Nacional sigue siendo a día de hoy uno de los puntos flacos teóricos del Movimiento Comunista en España, no existiendo ninguna organización política hoy existente del mismo que no cabalgue en su corpus teórico una serie de contradicciones respecto a su estudio. En este artículo nos centraremos en la postura de una de esas formaciones, el Partido Marxista Leninista-Reconstrucción Comunista, un pequeño partido que en los últimos 2 años ha tenido una mayor presencia en los medios de comunicación debido a su acción política como a su estilo juvenil radical, militarizado y "políticamente incorrecto" (aunque su posicionamiento teórico sea cuasi idéntico al de aquellos que dicen combatir).


Palabras clave: Nación, nacionalidad, nacionalismo, marxismo, leninismo, España, autodeterminación, federalismo.




I. Introducción


Si nuestros lectores son conocedores de todo lo que cierne a la actualidad del Movimiento Comunista Española, es dudoso que le sea desconocida la existencia y acción del grupo conocido como Partido Marxista Leninista-Reconstrucción Comunista (RC a partir de ahora), pero de todas formas haré una breve síntesis sobre dicha fuerza. RC es un partido que comenzó su actividad política en el 2009 como una organización de diferentes militantes de otras formaciones que decidieron por diversas razones formar la suya propia. Desde entonces RC ha protagonizado toda serie de hechos y controversias que le han catapultado a los medios televisivos en más de una ocasión: militantes combatiendo junto a las milicias kurdas en Siria, escraches a figuras políticas como Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, desfiles de corte militar en Madrid, campamentos de formación política y de "defensa personal", procesos judiciales, etc... Y desde la creación de su organización de masas, el Frente Obrero, la popularidad del partido ha ido in crescendo por acciones como sus Bancos de Alimentos o al protagonizar polémicas como la del desfile por la República del 14 de abril, donde han ido apareciendo con una estética militar y portando retratos de líderes históricos del marxismo-leninismo.


Pero detrás de todos estos actos de fuerza, se esconden unas carencias ideológicas muy graves que atañen a su Comité Central en general y, en concreto, a la figura de su líder o Secretario General, Roberto Vaquero. Uno de los aspectos donde más se ha destacado las mismas ha sido en el tratamiento que desde RC se da a la cuestión nacional española, pues parten de ideas erróneas fruto de la mala comprensión tanto de las enseñanzas que desde el marxismo se ha dado en referencia a la misma como al desconocimiento de la Historia del país que tanto dicen defender. ¿Qué ideas son esas? Pues que en España hay otras naciones, que estas se encuentran indudablemente oprimidas y por lo tanto hay que defender su libre derecho a la Autodeterminación pero apostando por la construcción de una república popular y federal que una a los "pueblos" en la construcción del socialismo.


Se dice que el ser humano es el único animal que es capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, y desde luego RC, continuando con la nefasta tradición autodeterminacionista del Movimiento Comunista en España, es un claro ejemplo de que esto es así. Aunque la novedad con respecto a otras formaciones marxistas españolas es que desde RC se habla de España como una nación y se la reivindica desde un patriotismo que, ciertamente, se echa en falta en la mayoría de formaciones marxistas.


En estas líneas nos dispondremos a desmenuzar, analizar y contraargumentar de forma general las principales líneas trazadas en la postura de Reconstrucción Comunista entorno a la cuestión nacional en España. La base de esta crítica hacia la postura de RC respecto a la cuestión nacional se fundamenta en lo expuesto por esta formación en su revista teórica De Acero, concretamente en el nº 14 (2019), el cual es su documento más reciente en referencia a la cuestión nacional, aunque también se recurrirá a otros documentos y apéndices.



II. Errores al tratar la problemática de la cuestión nacional


Empezaremos por determinar el primero de todos los errores: la creencia de que en España existe un problema nacional fruto de una construcción nacional poco o nada exitosa, idea que va de la mano de la vieja concepción dogmática tanto de buena parte del "marxismo español" como de parte de algunas corrientes liberales progresistas de que en España no se produjo jamás una revolución democrático-burguesa. Es decir, siguen tratando la cuestión nacional de la misma forma que esta se trataba en la época del capitalismo ascensional (siglo XIX-XX) y el movimiento nacional siguiese teniendo la misma relevancia revolucionaria que entonces, lo que lleva a que en RC se considere que el derecho de autodeterminación es un derecho inalienable más y no lo que es realmente, una herramienta desarrollada para solucionar un problema de un contexto determinado como era la Rusia de principios del siglo XX.


Es preciso recordar a los componentes de RC que el principio de la autodeterminación de las naciones es una reivindicación de contenido burgués, que consiste en el derecho de una nación, parte de un Estado plurinacional o dependencia colonial de una potencia imperialista, a separarse del mismo y conformar un Estado-nación independiente. ¿Por qué decimos que es una reivindicación burguesa? Pues porque formación de Estados nacionales está asociada al desarrollo del capitalismo en un territorio determinado y a la realización de las tareas democrático-burguesas, a saber: a la lucha contra los rezagos feudales, a la liberación burguesa de las fuerzas productivas, a la expansión de la producción mercantil capitalista y al establecimiento de la democracia burguesa. Así lo fue en la época del capitalismo ascensional, cuando la burguesía ejercía como clase revolucionaria y su triunfo conllevaba un mayor carácter progresivo.

Los marxistas establecemos una diferencia cuando hablamos de la cuestión nacional según si corresponde a la época del capitalismo ascensional, cuando la burguesía todavía cumplía un papel revolucionario, o si corresponde a la época del imperialismo, cuando la burguesía es reaccionaria frente a la conformación del proletariado como nueva clase revolucionaria. Esto lo expresa acertadamente el camarada Stalin de la siguiente manera:


Uno de vuestros errores consiste en que no examináis la cuestión nacional como una parte de la cuestión general del desarrollo social y político de la sociedad, como una parte subordinada a esta cuestión general, sino como algo independiente y constante, que, en lo fundamental, no varía de dirección ni de carácter en el transcurso de la historia. Por eso no veis lo que ve todo marxista, a saber: que la cuestión nacional no tiene siempre el mismo carácter, que el carácter y las tareas del movimiento nacional cambian según los diferentes períodos del desarrollo de la revolución. (Stalin, La cuestión nacional y el leninismo)

El objetivo del marxismo al aspirar a resolver la cuestión nacional es conseguir la “paz nacional” (1), la cual fue alcanzada durante el capitalismo ascensional por los principales países capitalistas desarrollados mediante la formación de sus propios Estados nacionales. Y a diferencia de lo que se suele pensar, la existencia de estos Estados nacionales no es contradicción con que puedan tener una pluralidad étnico-cultural (que no nacional) dentro de sus fronteras. Desde el marxismo jamás se habló ni se entendió la formación del Estado-nación como el perteneciente a una única cultura nacional étnica, sino que por el contrario, y en el caso concreto de la Europa Occidental, todos estos Estados son "pluriétnicos". Es decir, el Estado-nación que con el capitalismo se desarrolló en Reino Unido, Francia, España, Italia, Alemania, Holanda, Bélgica, Suiza, etc... no es el Estado de una única cultura nacional étnica, provocando el desarrollo del modo de producción capitalista la dilución de las diferencias entre las culturas étnicas que constituyeron esos Estados nacionales. Por esa razón, aun considerando que existía diversidad nacional étnica en esos países, se considera que afirmó que el problema nacional en esos países de Europa Occidental ya se había resuelto, como afirma Lenin aquí:


[...] En la mayoría de los países occidentales hace ya mucho tiempo que está resuelto. Es ridículo buscar en los programas de Occidente solución a problemas que no existen. Rosa Luxemburgo ha perdido de vista aquí precisamente lo que tiene más importancia: la diferencia entre los países que hace tiempo han terminado las transformaciones democráticas burguesas y los países que no las han terminado. [...] En la Europa continental, de Occidente, la época de las revoluciones democráticas burguesas abarca un lapso bastante determinado, aproximadamente de 1789 a 1871. Esta fue precisamente la época de los movimientos nacionales y de la creación de los Estados nacionales. Terminada esta época, Europa Occidental había cristalizado en un sistema de Estados burgueses que, además, eran, como norma, Estados unidos en el aspecto nacional. Por eso, buscar ahora el derecho de autodeterminación en los programas de los socialistas de Europa Occidental significa no comprender el abecé del marxismo. En Europa Oriental y en Asia, la época de las revoluciones democráticas burguesas no comenzó hasta 1905. Las revoluciones de Rusia, Persia, Turquía y China, las guerras en los Balcanes: tal es la cadena de los acontecimientos mundiales ocurridos en nuestra época en nuestro "Oriente". Y en esta cadena de acontecimientos sólo un ciego puede no ver el despertar de toda una serie de movimientos nacionales democráticos burgueses, de tendencias a crear Estados independientes y unidos en le aspecto nacional. Precisa y exclusivamente porque Rusia y los países vecinos suyos atraviesan por esa época necesitamos nosotros en nuestro programa un apartado sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación. (Lenin. Sobre el Derecho de las Naciones a la Autodeterminación).

En cambio, ¿Qué es lo que se propugna desde RC respecto al supuesto problema nacional en España? Veamos qué dicen:


El derecho de autodeterminación de los pueblos no puede entenderse como un derecho burgués formal, que se proclama en una constitución, sino que lo entendemos como una conquista democrático-revolucionaria para nuestro país, al igual que la reforma agraria o la amnistía de los presos políticos. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 32. 2019).

Como vemos en este párrafo, ellos plantean el derecho de autodeterminación como si se tratase de un derecho inalienable (2) más al que cualquier colectividad humana (o sea, las naciones y "los pueblos") puede aspirar en cualquier momento y por el mero hecho de ser. Pero es que de esta manera pervierten la finalidad con la cual se creó dicho derecho, siendo una herramienta coyuntural de una determinada época para resolver unos problemas concretos. También podemos apreciar como se dejan arrastrar por el fundamentalismo democrático (3) más propio de cualquier formación parlamentarista que de un partido comunista de cuadros, lo que lleva a RC a cometer otros errores que veremos después.


Los marxistas jamás han de defender el derecho a la autodeterminación en cualquier coyuntura, sino que se ha de determinar el carácter revolucionario o progresista del movimiento nacional (o nacionalista) que aspira a tal derecho, y para ello, este ha de cumplir, desde las coordenadas del marxismo-leninismo, una serie de condiciones:


1.- Que dicho movimiento responda a una nación realmente existente (siguiendo los parámetros de la definición de "nación" establecida por el marxismo-leninismo vía Stalin, de la cual entraremos en más detalle más abajo).


2.- Que en dicha nación no se haya producido la revolución democrático-burguesa y su desarrollo pleno.


Este último es fundamental, pues para determinar el carácter progresista o revolucionario de un movimiento nacional, los marxistas siempre han de preguntarse si se ha llevado a término la revolución democrático-burguesa. Así procedió Lenin al analizar el caso concreto de Austria:


Primero, hacemos la pregunta fundamental de si se ha llevado a término la revolución democrática burguesa. (Lenin. Sobre el Derecho de las Naciones a la Autodeterminación).

Esto se debe a que la conformación de Estados nacionales es una tendencia enmarcada en todas las revoluciones democrático-burguesas. Para cuando Lenin escribió esto, la práctica totalidad de Europa Occidental (España incluída) ya había desarrollado y consolidado sus revoluciones democrático-burguesas en el periodo que va entre 1789 (inicio de la Revolución Francesa) y 1871 (unificación definitiva de Alemania como Estado nacional). Por lo tanto, el carácter revolucionario de la formación de Estados nacionales independientes (y, en relación con ello, del derecho de autodeterminación) está vinculado principalmente al cumplimiento de las tareas democrático burguesas en países atrasados y con rasgos feudales y/o semifeudales. Si dichas tareas ya se encuentran completadas, poco cabe hablar de autodeterminación como movimiento revolucionario o progresista de cualquier parte del territorio de un Estado-nación, a menos que se dé bajo condiciones de ocupación militar, sojuzgamiento nacional y opresión dictatorial por parte de una potencia imperialista (4) (que, como veremos más adelante, no es el caso de ninguna región española).


El segundo error que se detecta en el análisis que RC hace sobre la cuestión nacional española es el uso incorrecto que hacen de los conceptos leninistas de "nación" y "nacionalidad". Ellos, en tanto que marxistas-leninistas, se apoyan en el concepto de nación ideado por Stalin en su obra El marxismo y la cuestión nacional de 1913, en la cual se nos presentan siete elementos que son los que conforman una nación.


1.- Comunidad humana estable.

2.- Comunidad históricamente formada.

3.- Comunidad de idioma.

4.- Comunidad de territorio

5.- Comunidad de vida económica.

6.- Comunidad de psicología.

7.- Comunidad de cultura.


Para conformar una nación desde la óptica leninista, la nación ha de cumplir cada una de estas siete condiciones, todas y al mismo tiempo. De faltar aunque sea sólo una, ya no sería posible hablar de una nación. El segundo concepto, el de nacionalidad, consiste en aquella comunidad étnico-cultural humana que, si bien posee algunos atributos de la nación, no los cumple todos y por lo tanto no es una nación.


Hasta aquí todo parece estar claro respecto a estos 2 conceptos. ¿Donde está el problema entonces? Pues en el hecho de que en RC no saben distinguir claramente una nación de una nacionalidad, y lo que es peor, afirman taxativamente que el derecho a la autodeterminación es aplicable tanto para las naciones como para las nacionalidades:


El hecho de que una nacionalidad o pueblo no se haya convertido en un nación, no supone ninguna pérdida de derechos, al igual que para aquellas naciones que por el devenir histórico hayan perdido sus características como nación transformándose en una nacionalidad. La consigna del marxismo es clara: derecho a la autodeterminación de las naciones y nacionalidades o pueblos. Aquellos que entienden que por no catalogar a una nacionalidad como nación se está atacando a los intereses de esta nacionalidad, cometen el error de analizar la cuestión nacional desde el sentimentalismo, desde el prisma pequeño burgués. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 14. 2019).

Esto directamente es mentira. Desde el marxismo jamás se ha defendido el derecho a la autodeterminación para las nacionalidades "o pueblos" (5), sino única y exclusivamente para las naciones (y en las circunstancias que hemos comentado más arriba). Esta frase no deja de llamar la atención: "al igual que para aquellas naciones que por el devenir histórico hayan perdido sus características como nación transformándose en una nacionalidad." Esta consigna es, en última esencia, reaccionaria, pues da la posibilidad de dar marcha atrás en la asimilación nacional que se ha ido produciendo bajo el capitalismo. De hecho, ellos mismos admiten esto último justo en el párrafo anterior:


La nacionalidad o pueblo favorece las circunstancias para que pueda gestarse una nación a partir de ella si se dan las condiciones que permitan desarrollar los rasgos que le falten para ello. Como demuestra la historia muchas nacionalidades o pueblos no consiguen que se den las circunstancias y no se convierten en nación. De hecho, en la fase actual del capitalismo lo general es que muchas de estas nacionalidades terminen desapareciendo bajo el peso de la centralización y desarrollo de las relaciones de intercambio económico y de vida dentro de los grandes Estados (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 14. 2019).

Las "nacionalidades" y las "naciones" no tienen derechos inalienables por el mero hecho de existir, pues lo que a la hora de la verdad determina la existencia de las mismas no es su autodeterminación, sino su heterodeterminación frente a terceras, es decir, una nación no tiene derechos sólamente por ser tal y estos le vienen dados, sino que los consigue porque su clase dirigente (sea la burguesía, sea el proletariado) así logra imponerlo frente a terceros Estados; en el momento en que esta nación no tiene fuerza para imponer "sus derechos", estos dejan de existir. Y en el caso de las nacionalidades esto es incluso más agudizado: haber sido una estructura política estatal en un pasado lejano no te da derecho a volver a serlo, y mucho menos sí esta desaparición se ha producido mediante un proceso de asimilación, sobre todo si este ha sido voluntario y no excluyente en su mayor parte (como RC afirma que ha sido en el caso de España, lo cual veremos más adelante).


Respecto de lo de que una nacionalidad puede convertirse en una nación, RC afirman que que dependiendo de las circunstancias históricas y materiales, una nacionalidad puede convertirse en una nación. Sin embargo, desde una perspectiva estrictamente materialista, nación y nacionalidad son lo mismo, y por tanto, en España solo hay una nación y una única nación: la española. Además, la pregunta que hemos de hacernos los marxistas no es si esto es posible o no, sino si es conveniente, lo cual a día de hoy no tiene el más mínimo sentido y utilidad. Por ejemplo, ¿Qué utilidad puede tener un Estado del tamaño de Andorra por muy socialista y muy dominado por la clase obrera que se encuentre? La emancipación de la clase obrera y la construcción del socialismo necesita de Estados lo más extensos posible, pues esto se traduce normalmente en mayor número de población y de recursos económicos. ¿Habría sido igual trascendental la Revolución de 1917 si, en lugar de desarrollarse en un Estado continental como Rusia lo hubiese hecho en uno del tamaño de Mónaco, Bretaña o Cataluña? Desde luego que no, y de esto nos da cuenta el propio Stalin, como dice aquí:


Los zares de Rusia hicieron muchas cosas malas. Saquearon al pueblo y lo esclavizaron. Desataron guerras y conquistaron territorios por interés de los terratenientes. Pero hay una gran cosa que pueden mostrar: el haber creado un vasto imperio, hasta Kamchatka. Hemos recibido este Estado en herencia. Y nosotros, los bolcheviques, hemos consolidado ese Estado por primera vez, convirtiéndolo en un Estado unido e indivisible, no en interés de los terratenientes y capitalistas, sino en beneficio de los trabajadores, de todos los pueblos que componen este Estado. Hemos unido al país de modo tal que cada parte que se le arrancase a ese Estado socialista en general no sólo perjudicaría a este último, sino que no podría existir por sí solo y quedaría bajo el yugo de un país extranjero. Por lo tanto, cualquier persona que intente destruir la unidad del Estado socialista, que aspire a separar de él sus partes individuales y sus nacionalidades, es un enemigo, un enemigo jurado del Estado, de los pueblos de la URSS. (Stalin, discurso pronunciado el 8 de noviembre de 1937 según se recoge en Proletarian Internacinalism, "Soviet Patriotism" and the Rise of Russocentric Etatism during the Stalinist 1930s de V. David Brandenberger para la revista Lesft History, nº 66, 1999, págs. 80-100).


III. Errores al analizar la situación de España


Partiendo ya de esta base, es entendible que a la hora de realizar un análisis aplicado a España tenga una serie de incoherencias que veremos a continuación. Lo primero señalar que RC dio un giro de 90 grados con respecto a posiciones anteriores ya que, a diferencia de otras formaciones dizque comunistas, ellos reconocen que España es una nación, como afirman aquí:


Dicho esto, vamos a pasar a analizar por qué España sí es una nación. [...] Es indudable que España es una comunidad humana estable, históricamente formada y consolidada desde hace mucho tiempo, no en vano fue uno de los primeros Estado nación que existieron, la nación española se forjó en los albores del desarrollo capitalista al igual que otros países europeos como Francia. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 29. 2019).

Sin embargo, a su vez afirman que España está compuesta por varias naciones y nacionalidades, asumiendo el concepto de la "nación de naciones". Esto, desde las coordenadas marxistas y dado que se basan en la definición de nación de Stalin, es imposible: La idea de nación de Stalin es un concepto que aspira a ser unívoco (6), es decir, que se trata de un concepto único y excluyente, ergo que una nación pueda contener en su seno otras naciones representa un imposible ontológico. Al hablar estrictamente de naciones, los marxistas en general, y los líderes bolcheviques en concreto, contemplaron que existían Estados formados por una sola nación (el Estado-nación, con indiferencia de que tuviera o no en su seno algunas nacionalidades) o Estados plurinacionales (los cuales contenían más de una nación y puede que algunas nacionalidades). ¿Pero en qué se basan para afirmar que desde el marxismo es posible defender la idea de una "nación de naciones"? Pues en esta cita de Lenin, que reproducimos tal cual se encuentra en el documento citado:


Si, debemos luchar indiscutiblemente contra toda opresión nacional. No, no debemos luchar en absoluto por cualquier desarrollo nacional, por la "cultura nacional" en general. El desarrollo económico de la sociedad capitalista nos muestra en todo el mundo ejemplos de movimientos nacionales que no llegan a desarrollarse plenamente, ejemplos de grandes naciones formadas con varias naciones pequeñas o en detrimento de algunas de ellas, ejemplos de asimilación de naciones. (Lenin, Notas críticas sobre la cuestión nacional. Extraído de la revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 29. 2019).

Aquí lo que tenemos es que se han basado en una traducción errónea, pues en el texto original no se dice " con varias naciones pequeñas" sino "a partir de naciones pequeñas" (7), lo que hace que el significado del texto cambie. Lenin no está hablando de que una nación se conforme con, a su vez, otras naciones en su seno y que estas existan a la par, sino que a través de la asimilación fruto del desarrollo económico y social del capitalismo, dos o varias naciones pequeñas se unen para conformar una nueva nación más grande, es decir, que las naciones precedentes dejan de existir como naciones, pasando a ser la única nación realmente existente la que se ha conformado mediante este proceso de asimilación.


Otro problema es que, aunque nos dicen que España está compuesto por otras naciones y nacionalidades, nunca se nos dice claramente cuales son estas y por qué lo son. Las únicas dos supuestas naciones que mencionan que están dentro de la española son la catalana y la vasca, mientras que no mencionan a ninguna nacionalidad, como podemos apreciar aquí:


La nación española es ya una realidad y se muestra así en todo el Estado, aunque bien es cierto que está compuesta por naciones como la catalana o la vasca, que por condiciones materiales han mantenido su identidad, idioma y coherencia en mayor o menor grado, aunque la descomposición es evidente. A su vez, a modo regional existen nacionalidades o pueblos con ciertos rasgos de identidad y culturales propios, pero que cada vez se van disolviendo más y más dentro de la cultura e identidad española de la que ya forman parte, siendo las pequeñas diferencias cada vez más difusas. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 29. 2019).

¿A qué se refieren con que estas "naciones" han mantenido su identidad y coherencia? ¿Es que acaso hay una identidad catalana y vasca diferenciada de otra española? En ese caso, ¿Qué es lo que las distinguen y por qué son identidades ajenas? ¿Qué es lo que querrán decir con coherencia? ¿Que por tener un movimiento nacionalista con cierto músculo ya son más nación que otras regiones del país?


Pero, ¿Es cierto eso de que Cataluña y Vasconia son naciones desde las coordenadas del marxismo-leninismo? Vamos a analizarlo brevemente:


Condiciones para ser nación

Cataluña

Vasconia

1.- Comunidad humana estable

No lo cumple. La comunidad humana estable se refiere sobre todo a que es una comunidad de índole político, no étnico-cultural o de raza. (8) Cataluña hoy día no es más que una división administrativa de una nación: España.

​No lo cumple. Vasconia hoy día no es más que una división administrativa de una nación: España.

2.- Históricamente formada (9)

​No lo cumple. Cataluña jamás ha existido como estructura política independiente.(10)

No lo cumple. Vasconia tampoco ha existido como estructura política independiente. (11)

3.- Comunidad de idioma (12)

​No lo cumple. Conforma con el resto de España una misma comunidad de idioma. (13)

No lo cumple. Conforma con el resto de España una misma comunidad de idioma. (14)

​4.- Comunidad de territorio

​Sí lo cumple.

​Sí lo cumple.

​5.- Comunidad de vida económica

​No lo cumple. Cataluña no tuvo un desarrollo socioeconómico exclusivo, sino relacionado con el resto de regiones españolas, estrechándose y acercándose intereses hasta tal punto que al final acabaron sintetizándose. De hecho, el desarrollo económico de la región catalana fue posible precisamente gracias a conformar una sóla comunidad económica con el resto de España, lo que le garantizó ingentes monopolios industriales, financieros y comerciales a la burguesía española de la región. (15)

No lo cumple. Vasconia ha vivido un proceso paralelo al de Cataluña, siendo la otra región que más ha gozado de monopolios industriales, financieros y comerciales en el país posibilitado también por la acción del propio Estado.

​6.- Comunidad de psicología

​No lo cumple. La "forma de ser" catalana está diluida en la española desde hace siglos debido a los lazos económicos, culturales e históricos compartidos. (16)

​No lo cumple. Sucede exactamente lo mismo que con el caso catalán, hasta tal punto que la cultura y comunidad de psicología española no podría entenderse sin lo vasco.

​7.- Comunidad de cultura

​No lo cumple. Es imposible separar de forma artificial la improta cultural catalana en el conjunto de la cultura española.

​No lo cumple. Sucede igual que con la "cultura catalana", siendo imposible separar la llamada cultura vasca como algo ajeno a la española, en la cual lo vasco tiene una importancia capital. (17)


Como podemos apreciar, ni Cataluña ni Vasconia pueden ser catalogadas como naciones desde las posiciones del marxismo-leninismo, puesto que esto, en conjunción con los datos que hemos expuesto, implicaría una serie de contradicciones:


• Sí Cataluña y Vasconia son naciones pero España también, entonces estás afirmando que existen tres comunidades de idiomas que se solapan al mismo tiempo (catalana, vasca y española), lo cual es imposible en tanto que la comunidad de idioma es única y excluyente en sí misma ya que si existe dentro de las fronteras de un Estado un idioma que funcione como lingua franca y que la totalidad de habitantes conozca y hable, entonces forman una misma comunidad de idioma por mucho que en otras partes del país existe otro idioma que sea usado por una parte de la población. Por ejemplo, a ojos de RC, ¿A qué nación pertenecería un alavés nacido y criado en Vasconia pero cuya lengua materna es el castellano y que ni conoce ni habla vascuense? ¿O un barcelonés nacido y criado en Cataluña pero que esté en la misma situación y que nunca haya aprendido ni hablado catalán o que, de conocerlo, apenas lo use?


• Si Cataluña y Vasconia son naciones pero España también lo es, entonces se afirma que existen una comunidad de vida económica que, a su vez, engloba a otras 2 comunidades de vida económica ajenas e independientes de la primera. ¿En base a qué se puede separar la vida económica de Cataluña y Vasconia de la del resto de España? Si precisamente ambas regiones han destacado a lo largo de la historia reciente española por ser precisamente 2 de los principales motores económicos del país. Querer separar ambas regiones como comunidades de vida económica ajenas es un bluff, más en una época donde es cada vez mayor la tendencia de fusión entre mercados nacionales en uniones comerciales y arancelarias supranacionales.


• ¿Por qué existen una cultura catalana y una cultura vasca plenamente autonómas y ajenas a la cultura española? ¿Qué entenderán en RC por "cultura catalana", "cultura vasca" y "cultura española"? Por ejemplo ¿El poeta, compositor y político Josep Anselm Clavé (18) donde se enmarca? ¿Cultura catalana o cultura española? ¿Y José María Iparraguirre (19) qué? ¿Cultura vasca o cultura española?


Sobre esto último, la gracia está en que ellos mismos reconocen que existe una cultura española que fue resultado de la fusión de las culturas de los diferentes Estados que precedieron a la unidad española mediante un proceso de asimilación por el cual todas ellas se han aglutinado en un todo único, como dicen aquí:


Se critica la inexistencia de la cultura española porque parte de la castellana que fue la dominante hasta que se fundió con características de otras naciones y nacionalidades o pueblos para constituir la cultura española, como si existiera alguna cultura que surgiera de la nada y no de la evolución de otras. En esta cuestión es importante tener un enfoque dialéctico, que entienda la cultura como una continua evolución, las culturas recogen rasgos externos y los hacen propios y siguen evolucionando, la cultura nunca será algo estanco. Es innegable que la cultura española existe y que además es hegemónica. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 29. 2019). (20)

En cuanto a las llamadas "nacionalidades", RC no nos da ni un sólo indicio de qué región es una nacionalidad y el por qué. Suponemos que ellos considerarán nacionalidades a las otras regiones españolas donde existe un movimiento nacionalista o regionalista pero que, sin embargo, no ha obtenido ni el protagonismo ni las cotas de poder de catalanismo y vasquismo, como Galicia, Valencia, Asturias, Aragón o Andalucía. ¿Por qué suponemos esto? Porque es lo que decían en documentos anteriores, como el citado aquí:


Nosotros reconocemos los siguientes pueblos dentro de España: Castilla, Països Catalans, Aragón, Euskal Herria, Galiza, Asturies, Andalucía y Canarias. Reconocemos las siguientes naciones: Catalunya, Euskal Herria y Galiza. (Revista De Acero, nº3. Documentos I Conferencia. Partido y Cuestión Nacional. Pág. 12. 2014). (21)

Esto no deja de ser algo absurdo y se incurre en los mismos errores que a la hora de catalogar a Cataluña y Vasconia como naciones sólo que, en este caso, reconocen que sus rasgos son insuficientes para considerarlas naciones en lugar de nacionalidades ¿A qué se deberá esta falta de impulso para considerar "naciones" a estas regiones? Pues a que el movimiento nacionalista de turno no ha causado el mismo revuelo que el catalanismo y el vasquismo.


También afirman que estas "naciones y nacionalidades" se encuentran en clara descomposición como resultado de un proceso de asimilación exitoso, como podemos ver aquí:


Es innegable que el proceso de asimilación, violento o no, ha sido un éxito y que en los últimos tiempos ha sido además pacífico debido al propio desarrollo capitalista del Estado, algunas naciones y nacionalidades o pueblos históricas están en una clara descomposición, quednado solo vestigios, ruinas, contando, claro está, con que muchas de estas han desaparecido ya totalmente. El futuro, el progreso de la sociedad prima sobre los vestigios de tradiciones hace ya tiempo condenadas a muerte. (Revista De Acero, nº14. Documentos de la Conferencia de Cuestión Nacional. Pág. 28. 2019).

Si la asimilación de esas "naciones y nacionalidades" ha sido un éxito y además en los últimos tiempos se ha asentado de forma pacífica, ¿A qué viene entonces defender su supuesto derecho a la libre autodeterminación? Volviendo a lo que comentamos más arriba, la autodeterminación es una herramienta ideada para determinados contextos donde dicha asimilación (que se enmarca dentro de las revoluciones democrático-burguesas) ha fracasado, no se ha consolidado ni un ápice y además que se haya asentado únicamen