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14.0- Editorial: Lo que nos espera el 2023

Se aproximan unas Navidades complicadas para España. Las facturas de la electricidad de los hogares se va a triplicar. La crisis provocada por la guerra en Ucrania, que ya dura diez meses, van a dejar a Europa occidental y central con varias familias pasando frio. España no supo aprovechar esta situación, pues fue contra Argelia, aliada de Rusia, y apoyó a Marruecos en la cuestión saharaui, aunque Marruecos sí busca tener buenas relaciones con China y Rusia, mientras que España ha decidido no llevarse bien con las dos superpotencias euroasiáticas emergentes. La ley del "solo sí es sí", por otra parte, ya está provocando una rebaja en las condenas por violación. Al no distinguirse el abuso de la agresión, incluso, esta ley abre la puerta a que muchos abusos sexuales a menores puedan pasarse por "consentidos" al no ser interpretados como agresiones violentas. Irente Montero trabaja bien para la Gran Burguesía con aspiraciones cosmopolíticas que, apoyándose en el capital financiero, llenó de dinero a las ONGs feministas y, después, a las organizaciones queer para implantar su agenda contra las instituciones precapitalistas que todavía quedan vigentes, de manera esencial contra la familia. No es una tonta útil, es una trabajadora entusiasta de la Agenda 2030. La demografía española sigue cayendo. La España vaciada se vacía cada vez más. Castilla y León, Extremadura, Asturias, las provincias gallegas de Lugo y Orense, las aragonesas de huesca y Teruel, las manchegas de Guadalajara, Cuenca y Ciudad Real, y la provincia andaluza de Jaen, ven como su población cae, habiendo en algunos casos llegado este año 2022 a a ser inferior a la población que tenían a comienzos del siglo XX. El invierno demográfico vacía nuestro campo mientras se busca dar la estocada final a lo poco que nos queda de agricultura y ganadería. Mientras, se apoya el turismo, que se centra en las costas y en Madrid. La subordinación económica y geopolítica de España es "perfecta", por no hablar de la subordinación ideológico-cultural. La nación política española está, cada vez, más anglosajonizada. Ya pueden verse luces de navidad en inglés (Merry Christmass), presumiblemente producidas en China. ¿Veremos pronto a los españoles celebrar el Día de Acción de Gracias? 2023 será un año clave en la Historia de España. Hay que optar por comenzar la insubordinación ideológico-cultural o por tener una actitud pasiva. Hay que rechazar el capitalismo anglogermánico protestante en su deriva laico-postmoderna, defendiendo un socialismo materialista iberófono. Caiga quien caiga, contra todo y contra todos. O el futuro pasa por aquí o no tendremos ningún futuro bueno para España.


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