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14.4- Los Orígenes de Vanguardia Argentina: Segunda Parte

Actualizado: 10 dic 2022

por Vanguardia Argentina


Resumen: Segunda parte del texto sobre los orígenes de la organización hermana, Vanguardia Argentina.


Palabras clave: Vanguardia Argentina, Partido Liberación, Marxismo-Leninismo, Argentina, Socialismo, Iberofonía.



I. Un análisis del estatuto del Partido de la Liberación.


Un aspecto importante de toda fuerza política donde se aplique el centralismo democrático propio del Marxismo Leninismo y de su necesaria disciplina es la actualización y el respeto de los estatutos partidarios emanados de los Congresos Ordinarios a nivel nacional.


Con respecto al necesario Congreso que se esperaba hace tiempo en el Partido de la Liberación se daba la situación de que los mismos se venían postergando sin razón alguna y que no se nos notificaba absolutamente nada al respecto.


Paradójicamente la fecha del XIV Congreso Nacional se terminó definiendo el 28 y 29 de septiembre del 2019, más de un mes después de producida nuestra salida, el 17 de agosto. En una nota de circulación interna del PL se asegura que nosotros estábamos al tanto de dicha fecha, pero en un artículo publicado en la prensa partidaria, Liberación, con el título de “Hacia el XIV Congreso Nacional del PL”1, se reconoce que la decisión se tomó un mes después de nuestra salida y que dicho Congreso no se estaba realizando en tiempo y forma.


Con respecto al Estatuto del Partido de Liberación veníamos alertando sobre su necesaria y urgente actualización, junto al Programa Político del Partido, que llevaba casi 20 años sin actualización alguna.


A pesar de las profundas falencias que dicho Estatuto tenía, entendíamos que el deber de todo militante es tener una disciplina consciente y respetarlo mientras el mismo esté plenamente vigente y así fue como lo hicimos hasta último momento.


Sin embargo, desde el Comité Central y la Dirección Política Regional de Buenos Aires se violaron en reiteradas oportunidades muchos de sus capítulos y artículos.


El primer artículo de dicho estatuto el PL se define como una fuerza “marxista leninista” que “combate el revisionismo, el populismo, el trotskismo y toda desviación oportunista, reformista y social demócrata, rechazando a su vez el infantilismo y el dogmatismo”. Queda claro como el liberalismo que se apoderó del PL implica una renuncia objetiva al marxismo leninismo y la adopción de un evidente revisionismo reformista adhiriendo hoy a cuestiones como el ecologismo, la legalización de las drogas, el feminismo liberal hegemónico, etc. De esto se desprende que la totalidad del Capítulo 1 del Estatuto, denominado “De los Principios”, era violado diaria y permanentemente. Dicho Capítulo además daba cuenta de la desactualización del Estatuto en la medida que además se dedica a desarrollar la justificación política del voto en blanco y el voto en bronca cuando ya hacía muchos años que el PL prestaba un apoyo a alguna variante del progresismo en el terreno electoral y en la política concreta.


En el capítulo 2, denominado de “Los Militantes” podemos apreciar claras violaciones al artículo 2, donde se establece que “son miembros del PL aquellos que adhieran a su línea y su programa” y “trabajen organizadamente en algunas de sus células”, algo que no se respetaba en lo más mínimo, ya que se aceptaba dentro de dichas células militantes que tenía una clara línea trotskista, como la ya mencionada Alicia Vattino, por un lado, elementos ultraizquierdistas de tinte anarquista o sin línea alguna definida, pero con claras actitudes propias del lumpenaje, y “compañeros” que adherían abiertamente a alguna variante del reformismo. Esto imposibilitaba el llevar adelante acción alguna por lo que ninguno de ellos trabajaba organizadamente en alguna célula.


Dentro del mismo capítulo, el artículo 4, “Sobre los derechos de los militantes” era violado en sus incisos 2 y 4 en los que se sostenía que los militantes teníamos el derecho de “ejercer la crítica y hacer conocer sus opiniones a los organismos superiores y al Congreso provincial y nacional” y a “ser escuchado y ejercer el derecho a la defensa”. Como ya dejamos en claro, el organismo superior, de carácter provincial, estaba completamente inoperativo, mientras que el Comité Central era capaz de cortar el vínculo por meses cuando se realizaba una crítica, mientras que no había posibilidad de trasladar esto a un Congreso provincial que no se realizaba y a uno Nacional que era postergado sin razones. Por otro lado, en el inciso 5 se habla sobre el derecho a exigir “ayuda política e ideológica para su formación integral”, algo que no solo no se cumplió si no que se boicoteó deliberadamente.


El artículo 5 habla de los deberes, donde el inciso 1 comienza por el claro deber de respetar dicho Estatuto, aspecto claramente desconocido, pero él lastimosamente incumplido por todos estos personajes es el inciso 3 de dicho artículo que dice que es deber de todo militante “desarrollar creativamente la política del Partido, militando en forma activa, poniendo al Partido y la militancia revolucionaria en el centro de su vida. Cumplir disciplinadamente las tareas que se le asignen. Mantener una firme disciplina. Preservar los bienes del Partido”, entre varias otras cuestiones que como se ha leído, estuvieron lejos de ser aplicadas y respetadas.


Estas actitudes distan del “defender al Partido como herramienta de la clase obrera” o “defender los derechos y conquistas del movimiento obrero y el pueblo”, mucho menos “luchar contra toda clase de injusticia” y “estrechar vínculos con las masas, organizarlas y movilizarlas” como se establece en el inciso 4 de ese mismo artículo.


Ni hace falta aclarar que más lejos aún se encuentra del inciso 5, que nos habla del deber de “observar siempre una intachable moral revolucionaria y entregarse por completo a la causa. Ser sincero, solidario y humilde ante el pueblo y el Partido.”


En el Capítulo 3 el Estatuto del PL aborda los “Métodos y Estilos de Trabajo”. En el artículo 6 por ejemplo, se nos habla de la necesidad de combinar la disciplina partidaria con la democracia interna, ambas prácticas totalmente inexistentes, ya que no había ni disciplina ni democracia, y que hacen al centralismo democrático propio de una organización leninista.


En el inciso 2 de dicho artículo se hace énfasis en el derecho de toda la militancia a “Opinar y votar” así como a “ser partícipe activo en la construcción de la línea, el Programa y los Estatutos.”; como ya hemos dejado en claro, ese derecho estaba vetado para la militancia de la célula CABA y también para los dos militantes que aún conservaban en la Zona Sur del Gran Buenos Aires.

En artículo 8 del mismo capítulo es tal vez una de las máximas expresiones de lo que paradójicamente se estaba violando en el Partido de la Liberación y por eso creemos que merece prestarle atención y reproducirlo íntegramente, dice lo siguiente: “La crítica y auto crítica individual y colectiva utilizada de manera constructiva debe ser una herramienta de uso permanente para lo cual los organismos están obligados a balancear periódicamente cada actividad y hacer un balance general al cabo de un año de trabajo. Los dirigentes del Partido deben ser un ejemplo a la hora de su autocrítica con humildad; toda rectificación debe comenzar por la autocrítica de los dirigentes.” Ni autocrítica, ni balances periódicos o generales, ni humildad, ni rectificación de los errores, mucho menos dar el ejemplo en dichas actitudes, de ahí que el PL haya terminado en eso en lo que al final de este artículo se alertaba con justa razón: “No se deben permitir el amiguismo, el liberalismo, el derrotismo, el liquidacionismo, el fraccionismo, etc.”. Todas las desviaciones que se arraigaron con fuerza en dicha organización.


De todo esto surge que estuviera lejos de respetarse incluso cuestiones básicas de seguridad. En el artículo 9 se hace hincapié en que “Toda la organización basada en células debe cuidar la seguridad partidaria. Para ellos no debe incurrir en errores de liberalismo frente a la creciente represión del Estado gran burgués”; e insiste: “los militantes deben ser conspirativos y no liberales en sus comunicaciones telefónicas, postales y electrónicas.”


Como hemos dejado en claro, estos elementos liberales y algunos de ellos lumpenizados, ponían en riesgo la seguridad partidaria de forma constante, ya sea buscando enfrentamientos innecesarios contras otras organizaciones o personal público como un simple agente de tránsito, en el marco de movilizaciones políticas en las que se tenía a cargo a militantes jóvenes y recientemente incorporados o con las actitudes liberales de las que hacía gala.De este tipo de actitudes y accionares era asiduo el ya mencionado Pablo Rodríguez Vattimo. Lo mismo sucedió en el marco de la fuerte represión desatada por el macrismo a raíz de las protestas contra la reforma jubilatoria, estos elementos abandonaron de forma irresponsable la columna partidaria exponiendo a la totalidad de los militantes cuando tenían responsabilidades concretas tanto en el Partido como en la actividad en particular.


Al final de este capítulo, en el artículo 10, se habla de otro aspecto claramente abandonado, que ya hemos mencionado, al establecer la obligación por parte de “los organismos de dirección” de “capacitar a los militantes en el marxismo leninismo y la política del Partido” pero de este aspecto hablaremos detalladamente más adelante.


Por último, el capítulo 4 del Estatuto relativo al “Sistema de Organización” explícita en su artículo 16 que “El Congreso Nacional Ordinario deberá reunirse una vez cada tres años con un plazo de tolerancia de tres meses” y, en la nota del PL de Septiembre del 2019 que ya hemos mencionado, se reconoce que el Congreso anunciado recién para principios del 2020 llevaba más de un año de atraso a pesar de que nunca fue “plebiscitada su postergación por el Partido” como establece ese mismo artículo.


Un aspecto fundamental del sistema de organización en la forma en que se conforma el Comité Central, como ya hemos señalado las violaciones del Estatuto en ese sentido eran profundamente graves en la medida que se había inventado la figura de “miembro invitado” para incorporar con voz y voto al Comité Central a militantes que respondían a un amiguismo y que no habían sido electos por nadie, tal fue el caso de Miguel Delgado de Moreno. Este aspecto estaba clarificado en el artículo 20 cuando sostiene que: “El Comité Central estará compuesto por miembros titulares elegidos por el Congreso Nacional atendiendo fundamentalmente a un criterio de cuadros” y por otro lado que “El Congreso también votará a una lista de suplentes, de carácter orientadora y no obligatoria”, cosa que jamás se hizo y marcando por supuesto que “El Comité Central elige entre sus miembros a los integrantes del Secretariado Nacional que se encargará de realizar el trabajo político de dirección nacional entre reuniones y reuniones del CC.”, elección de la que participaban estos inorgánicos “miembros invitados”.


En el marco de nuestro proceso de formación dimos con un texto que nos fue fundamental para comprender que estos elementos eran claramente distintos tipos de liberalismo. “Contra el liberalismo” del Camarada Mao Tse Tung sigue siendo hoy en día un texto de plena vigencia para alertarnos sobre estas desviaciones y vicios.


II. Los tipos de liberalismo.


Somos perfectamente conscientes de que todo lo anteriormente expuesto resulta agotador del solo leerlo, les aseguramos que transitarlo es aún más difícil. A pesar de eso la experiencia nos dejó importantes enseñanzas que nos llevan a estar parados donde correctamente estamos hoy.


Estas realidades políticas, si bien están muy presentes hoy en día, no son precisamente novedosas. El 7 de septiembre de 1937 un lúcido Mao Tse Tung nos advertía ya sobre estas “manifestaciones de liberalismo” en su texto “Contra el liberalismo”.


En su texto, Mao Tse Tung, enumera once tipos principales de liberalismo. Si bien había muchos antecedentes, es durante el proceso de formación iniciado por la Célula CABA que la totalidad de estos tipos de liberalismo afloran plenamente en nuestra organización con la única intención de abortar y/o obstaculizar nuestra formación política.


A modo de resumen realizaremos un repaso de lo anteriormente expuesto a la luz de dicho texto: “A sabiendas de que una persona está en un error, no sostener una discusión de principio con ella y dejar pasar las cosas para preservar la paz y la amistad, porque se trata de un amigo íntimo. (…) Este es el primer tipo de liberalismo”.


En resumidas cuentas, el primer tipo de liberalismo describe, a la perfección, la composición del Comité Central del Partido de la Liberación, un rejunte de amigos de Sergio Ortiz, que poco y nada aportan a la construcción política, a la militancia diaria, y, por el contrario, se limitan al amiguismo y la adulación a-critica a través de un grupo de WhatsApp.


Al margen queda la perdida de toda orgánica seria, la perdida de cuestiones básicas de seguridad, lo fundamental es la perdida de mirada crítica, de dialéctica del conocimiento, de crítica y autocritica como herramientas indispensables para la rectificación de errores y desviaciones inevitables.


Hacer críticas irresponsables en privado en vez de plantear activamente sugerencias a la organización. No decir nada a los demás en su presencia, sino andar con chismes a sus espaldas; o callarse en las reuniones, pero murmurar después. No considerar para nada los principios de la vida colectiva, sino dejarse llevar por las inclinaciones personales. Este es el segundo tipo.

En el segundo tipo de liberalismo está representado en ese personaje nefasto con el que nos tocó transitar gran parte de nuestra militancia, Miguel Delgado, militante de la Zona Oeste y mandadero personal de Sergio Ortiz, un “camarada” cuya única función era actuar como informante del propio Ortiz y como desarticulador del trabajo de CABA.


Sostenemos, y nos hacemos cargo, del calificativo de nefasto, porque este personaje se ocupó de atacar, violentar y amenazar a más de un camarada, a raíz de lo cual fue sancionado por el propio Partido pero en vez de aceptar dicha sanción se retiró a militar a otra organización y regreso, al tiempo, sin ningún tipo de explicación para ser incorporado al Comité Central en calidad de “invitado”, una figura ficticia, inorgánica, que no está presente en ningún estatuto pero que responde a los caprichos de Sergio Ortiz por designar a dedo a quienes son sus amigos personales.


Algunas de las denuncias presentadas en su contra al interior del Partido tenían que ver con cuestiones graves y reiteradas de violencia machista y las mismas nunca fueron tenidas en cuenta por una organización que de la boca para afuera se embandera en un discurso emancipador de la mujer.


Este personaje se ocupaba, además, a pesar de ser un militante de la Zona Oeste, de realizar armados políticos en CABA, aprovechando su trabajo de taxista en la Ciudad, de forma inconsulta con nuestra célula y no solo no era reprendido por su actitud inorgánica, sino que era felicitado: “Dejar pasar cuanto no le afecte a uno personalmente; decir lo menos posible, aunque se tenga perfecta conciencia de que algo es incorrecto; ser hábil en mantenerse a cubierto y preocuparse únicamente de evitar reproches. Este es el tercer tipo.”

Esta fue la tarea de Pablo Rodríguez Vattino. Cuando dijimos más arriba que la decisión de abandonar el PL CABA fue unánime es porque esto efectivamente fue así, y Pablo Rodríguez, el único militante de Capital que quedo dentro del PL, acomodado en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación por militantes peronistas, no solo estuvo absolutamente de acuerdo con la misma, sino que denunció con dureza en todas nuestras reuniones los vicios y desviaciones políticas del Comité Central y de Sergio Ortiz y el mismo recibió más de una amenaza por el propio Miguel Delgado: “Desobedecer las órdenes y colocar las opiniones personales en primer lugar; exigir consideraciones especiales de la organización, pero rechazar su disciplina. Este es el cuarto tipo.”


A último momento, Pablo Rodríguez, tuvo una actitud de cobardía y prefirió mantenerse dentro del Partido a sabiendas que de continuar con nosotros iba a tener que rectificar muchas de las actitudes violentas que habían llegado incluso a amenazas y que habían sido la razón por la que se decidió sellar el compromiso de comenzara un tratamiento psicológico que finalmente nunca comenzó y aceptar un seguimiento riguroso por parte de la totalidad del grupo. Es decir, a raíz de sus “años de militancia”, sostenía que tenía el derecho a rechazar la disciplina partidaria y exigir consideraciones personales: "Entregarse a ataques personales, armar líos, desahogar rencores personales o buscar venganza, en vez de debatir los puntos de vista erróneos y luchar contra ellos en bien de la unidad, el progreso y el buen cumplimiento del trabajo. Este es el quinto tipo.”


Y fue desde esta perspectiva que, tanto Pablo Rodríguez como Miguel Delgado, se dedicaron durante gran parte de su militancia a “desahogar rencores personales” dejando en un lejano segundo plano todo intento de construcción política para priorizar pretensiones personales que no se ajustaban a los logros y los aportes a la organización y su crecimiento: “Escuchar opiniones incorrectas y no refutarlas, e incluso escuchar expresiones contrarrevolucionarias y no informar sobre ellas, tomándolas tranquilamente como si nada hubiera pasado. Este es el sexto tipo.”


Es así como en la práctica militante diaria se van filtrando desviaciones cada vez más severas, de forma paulatina, que llegan a expresiones directamente contrarrevolucionarias sin que eso despierte ningún sobre salto o luz de alarma.

De esto se desprende la actitud del Partido de adherir a cuanta moda posmoderna aparezca en el escenario político no sólo argentino sino mundial, desde movimientos populistas o reaccionarios, olas posmodernas alentadas desde el propio sistema, “rebeliones” varias y cuanto gobierno supuestamente anti imperialista aparezca en el mapa regional y levante alguna que otra bandera progresista sin un estudio más profundo ni de la Historia ni de las situaciones concretas que se desenvuelven . Todos y cada uno de los fenómenos sociales que aparecen son alabados sin ningún tipo de análisis y sin ningún debate político previo.


El último ejemplo en ese sentido fue la reciente aparición de la rama “femenina” del Partido, la Agrupación “Beatriz Perosio”, un espacio que reprodujo la totalidad del discurso del denominado feminismo hegemónico de corte liberal de la mano de Irina Santesteban, esposa de Sergio Ortiz y miembro del Comité Central a pesar de haber reconocido desconocer profundamente la historia del movimiento comunista: “Trabajar descuidadamente, sin plan ni orientación definidos; cumplir sólo con las formalidades y pasar los días vegetando: "mientras sea monje, tocaré la campana". Este es el noveno tipo.”


Podríamos pensar que, cuando escribió el noveno y décimo tipo, Mao acaba de conocer a Sergio Ortiz, pero no, lamentablemente casos como estos hay demasiados en los partidos “centenarios” y no tan centenarios de la Argentina, a pesar de que distan de haberle rendido “grandes servicios” a Revolución alguna: “Considerar que se ha rendido grandes servicios a la revolución y darse aires de veterano; desdeñar las tareas pequeñas, pero no estar a la altura de las grandes; ser negligente en el trabajo y flojo en el estudio. Este es el décimo tipo.”


Sin embargo, consideran que, por algún mérito perdido en décadas pasadas, “merecen” estar al frente de una organización por más de dos décadas, presenciando como se cae a pedazos.


Hay quienes prefieren ser generales de ejércitos derrotados, antes que soldados de un ejército victorioso a pesar de no contar con ningún “plan” u “orientación” para ir a la batalla: "Tener conciencia de los propios errores, pero no intentar corregirlos, tomando una actitud liberal para consigo mismo. Este es el undécimo tipo. Podrían citarse otros tipos más, pero los once descritos son los principales. Todas éstas son manifestaciones de liberalismo".

Sabemos perfectamente que hay plena conciencia, tanto en las cuatro personas citadas, como en el conjunto del Partido de la Liberación, de los errores y las desviaciones, y que hay una razón de fondo por la cual no solo no se intentan corregirlos, sino que se los fomentan abiertamente al punto de no poder considerar ya a muchos de ellos como “errores” sino que los leemos como la aplicación concreta de una política organizativa necesaria para sostener una fuerza partidaria que abandonó el marxismo leninismo.


Con este apartado buscamos dejar en evidencia que las faltas graves al Estatuto, al Centralismo Democrático, a la Disciplina Consciente y la Organicidad partidaria hacían imposible encontrar los canales adecuados de debate y deslinde ideológico con las desviaciones liberales.


Frente a la gravedad de esta situación, y luego de dos años de desarrollar la célula CABA con estas dificultades permanentemente presentes, es que se decide apostar por fortalecer el proceso de formación política de nuestra célula para comprender cabalmente que es lo que se encontraba detrás de estas problemáticas.


III. El proceso de formación política.


Claramente esta penosa realidad política de nuestra organización no nos convencía. Percibimos que se estaban cometiendo muchos errores y que era necesario rectificarlos.


La ausencia de centralismo democrático, de disciplina orgánica, de democracia interna y las cuestiones elementales de camaradería y respeto mutuo que pueden parecer meros aspectos organizativos o detalles menores, comenzaron a ser entendidas como las expresiones y los síntomas de una estructura política corroída por los vicios liberales sobre los cuales nos alertaba el camarada Mao Tse Tung y que no solo impiden el correcto funcionamiento de una organización política, sino que imposibilitan la creación de un Partido Marxista Leninista.


Sentimos la necesidad imperiosa de comprender a que se debían esos procesos, cuál era la razón de fondo y concordamos en la necesidad de fortalecer la formación política, de abocarnos al estudio del Marxismo Leninismo, de repasar la historia política de nuestra propia organización y del conjunto de la autodenominada “izquierda” argentina y las vastas experiencias políticas del Movimiento Comunista internacional.


Recurrimos, como a toda célula se le ocurre, a nuestra dirección política, solicitamos espacios y ciclos de formación, así como materiales de elaboración teórica, de análisis científico, de la dirigencia del Comité Central de nuestro Partido. Ante nuestra insistencia, la dilatada respuesta fueron unas charlas esporádicas e inconsistentes, del propio Sergio Ortiz, que se agotaban en anécdotas nostálgicas y sentimentalistas.


En un primer momento, como ya hemos relatado en el apartado sobre la construcción de la célula CABA, se recurrió a reuniones internas y se trato de contactar a los camaradas de Zona Sur, con los cuales se pudo avanzar muy poco.


Al corroborar la incapacidad de nuestra organización de poner en pie esa herramienta, nos hicimos cargo de la responsabilidad de autoformación que nos correspondía. Durante el 2017 y el 2018 la célula se aboco al estudio interno. Luego de ese periodo se consideró que esa etapa necesitaba dar un salto y que se estaba preparado para esa tarea. Es así que lanzamos, con todos sus errores y sus defectos, nuestro propio Taller de Formación Marxista Leninista, abierto a todo aquel que estuviera interesado en sumarse seriamente al estudio político.


El sábado 12 de enero del presente año inauguramos nuestro Taller anual y lo sostuvimos, con todas sus dificultades, todos y cada uno de los meses. El Taller fue, para nosotros, la antítesis presentada ante la debacle de la dirección política del PL. La fecha, 12 de enero del 2019, es importante porque muchos de los ataques posteriores se centraron en la supuesta influencia externa de un camarada español que no conoceríamos sino hasta seis meses después y producto, justamente, de esta búsqueda colectiva de formación política desde el marxismo leninismo que habíamos iniciado previamente.


En los primeros meses los Talleres se realizaban cada dos semanas, y desde un principio se hicieron de forma pública, previo aviso a nuestras instancias superiores, y difundido desde la página oficial de Facebook del Partido de Liberación de CABA. Gracias a los mismos se acercaron numerosas personas e incluso se logró incorporar a siete jóvenes a la organización en los primeros tres meses como militantes orgánicos, sumando a la construcción de nuestro espacio elementos muy valiosos que hoy siguen formando parte de nuestra Escuela de Formación Marxista Leninista.


Recién para el mes de junio llegaría a la Argentina el camarada Santiago Armesilla, politólogo y economista, que se encontraba en el país gracias a una beca del CONICET. Hacía tiempo que nuestra célula tenía un vínculo político con la Editorial Ródina, de Córdoba, de la que cumplíamos, y seguimos cumpliendo, la tarea de distribuidores oficiales en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, y a través de la misma nos pusimos en contacto con el camarada Armesilla quien no conocíamos hasta el momento pero de quién nos habían comentado similitudes de parte de sus ideas a las nuestras.


Al mes siguiente, en Julio, lanzamos el anuncio de que el Taller de Formación Marxista Leninista incorporaría su coordinación y que además los mismos se iban a comenzar a transmitir en vivo por la página de Facebook. A partir de ese momento se realizarían una vez por mes, todos los terceros sábados del calendario hasta fin de año.


Y así se hizo, el sábado 20 de Julio del 2019 el Partido de la Liberación CABA trasmitió en vivo por su página de Facebook el primer Taller de Formación Marxista Leninista con la coordinación de Santiago Armesilla, del mismo no solo participaron camaradas como el propio Pablo Rodríguez Vattino si no que tuvieron acceso, vía las redes sociales oficiales, el resto de los camaradas del Partido, incluyendo por supuesto la propia dirección política.


Ni todo el mes de Julio que se promocionó el Taller, ni luego de su primera presentación el sábado 20 de julio, hubo objeción alguna ni al Taller ni a la coordinación de Santiago Armesilla, a tal punto que inmediatamente se anunció la continuidad del mismo durante el mes de agosto.


Dicho segundo Taller, el tercer sábado de agosto, también llegó a realizarse, también se hizo bajo la bandera del Partido de la Liberación y también se trasmitió en vivo por la página de Facebook del PL CABA con la presencia de Pablo Rodríguez Vattino y, nuevamente, sin ninguna objeción por parte de la dirección política del Partido.


¿Por qué hacemos estas aclaraciones? En primer lugar para desmitificar la influencia que le quisieron achacar al camarada Santiago Armesilla en nuestra ruptura. Cuando lo conocimos y acordamos con él su colaboración en estos Talleres, nosotros ya estábamos en pleno proceso de descomposición por diferencias ideológicas y de práctica militante con el PL.


Armesilla solamente vio este proceso desde afuera y se fue enterando de la posible ruptura conforme fueron pasando las semanas. Si bien ya teníamos algunas coincidencias ideológicas previas nuestro acercamiento total a él es prácticamente posterior. Y en segundo lugar aclaramos esto porque, teniendo en cuenta la enorme campaña de difamación, lanzada con posterioridad a nuestra ruptura, contra el camarada Santiago Armesilla, por el Partido de la Liberación y otros reductos de la posmodernidad, de esto se desprenden dos posibilidades:

La primera es que efectivamente la célula CABA era motivo de un absoluto abandono, que no faltamos a la verdad cuando decimos que la dirección política ni siquiera cumplía funciones básicas como monitorear el trabajo de sus propias células, y que mínimo durante tres meses les importó poco y nada lo que sucedía o, importándoles, cumplieron la función de forma tan increíblemente ineficiente que no sabían que estaba pasando en la célula de la ciudad más poblada de la Argentina, y capital del país, a pesar de que hacía meses que sus actividades se difundían públicamente por el Facebook oficial del Partido.


La segunda posibilidad es que eran una dirección que, si hacía lo que tenía que hacer, que estaba perfectamente al tanto de todo lo que sucedía al interior de su Partido y que los ataques posteriores se debieron a un total y absoluto oportunismo político, atacando aquello que dos días antes habían avalado desde el propio Partido camaradas que aún siguen en el mismo como Pablo Rodríguez y Alicia Nelly Vattino. Sabrá el PL responder cuál de las dos opciones es la correcta y si este cambio repentino se debió a una ineficacia sorprendente o a un oportunismo vergonzoso.


Desde nuestra parte podemos decir que, entre enero y junio, cuando comenzamos los talleres de formación, hicimos un total de doce encuentros donde abordamos diversos materiales. A partir de julio del 2019 el Taller de Formación Marxista Leninista dio un salto de calidad muy importante, no solo desde lo estético, la visibilización, la agitación y la propaganda siempre indispensables sino también en cuanto a lo cualitativo, al incorporar la coordinación de Santiago Armesilla y acercar mes a mes más participantes que realizaban valiosos aportes.


A los doce talleres realizados en la primera etapa habrá que sumarle los quince talleres realizados para el momento en que culminó dicho ciclo, en noviembre de ese año, habiendo podido sostener varios de forma virtual a raíz de la pandemia y la cuarentena.


En la segunda etapa desarrollamos un ciclo de formación en torno a tres textos fundamentales en el cuerpo teórico del Marxismo Leninismo, cuya plena vigencia nos sirvió como catalizador para traer al debate los contextos actuales y sus implicancias políticas. Es así que abordamos “El Manifiesto del Partido Comunista” de Marx y Engels, al cual, luego del Taller de Introducción a todo el ciclo, le dedicamos tres talleres; “Trabajo Asalariado y Capital” de Marx al cual le dedicamos otros tres talleres y “El Estado y la Revolución” de Lenin al cual le hemos dedicado unos siete talleres de formación, más el Taller de balance general de todo el proceso.


Estos talleres no solo significaron un aporte significativo para la formación de los camaradas que componemos Vanguardia, y aquellos compañeros que se han sumado a los mismos, sino que, además, son una fuente permanente para los miles y miles que los visualizan diariamente desde nuestra página de Facebook y nuestro canal de YouTube. Dicho trabajo de difusión nos permitió acercarnos y contactarnos con camaradas de habla hispana de varios países que comparten nuestra orientación política. Lo mismo sucedió con camaradas de varias provincias de la República Argentina que son un puntapié inicial muy importante para dar inicio al desarrollo de vínculos y estructuras en otros regionales como lo venimos realizando en la provincia de Misiones y en Mendoza.


El esclarecimiento ideológico de la clase trabajadora y de aquellos que aspiren a ser su Vanguardia en una tarea primordial, es claro que sin teoría revolucionaria no hay partido revolucionario ni revolución alguna. En ese sentido los Talleres realizaron, y seguirán realizando, una tarea fructífera; pero los mismos han sido también parte de un trabajo de agitación sumamente efectivo y una herramienta más de una política de crecimiento más amplia.


Fue a lo largo de este proceso, tanto en la primera etapa de enero-junio del 2019, como en la segunda etapa, iniciada en julio del 2019 y que culminó en noviembre del 2020, que fuimos construyendo aquello que nosotros entendemos como una orientación política.


La construcción de la célula CABA, la serie de experiencias al interior del Partido, las violaciones al Estatuto, los tipos de liberalismo y el proceso de formación política fueron una experiencia vital para configurar dicha orientación.


Con la Orientación definida, y dando cuenta de que la misma chocaba abiertamente con las desviaciones revisionistas y liberales adoptadas por el Partido de la Liberación, se tomo la decisión de abandonar una estructura carcomida por una militancia que nada podía aportar a la construcción política en la Argentina como lo venían demostrando en el resto del país.


Hubiéramos preferido poder manifestar nuestras discrepancias frente a nuestro organismo superior, pero el Comité Regional de la Provincia de Buenos Aires se negaba a ponerse en funcionamiento. De parte del Comité Central solo había abandono y desorganización, y el Congreso partidario, que ya llevaba un año de retraso, seguía sin tener una fecha de realización.


Como comentamos anteriormente, la fecha de dicho Congreso se define recién un mes después de nuestro alejamiento, en septiembre del 2019, realizándose en enero del 2020. Esto es reconocido por el propio PL en una nota publicada en su prensa en ese momento.


IV. El nacimiento de Vanguardia, Escuela de Formación Marxista-Leninista.


El 17 de agosto del 2019, la célula de CABA, compuesta hasta ese momento, por diez militantes, decidió de forma unánime desvincularse totalmente del Partido de la Liberación.

Dicha pequeña organización cuenta en la actualidad con aproximadamente 20 militantes, dispersos en tres Regionales distintos (Córdoba, Salta y tres municipios de la Provincia de Buenos Aires: Moreno, La Plata y Zona Sur) por lo que, si bien sabíamos que nuestro alejamiento generaría rispideces y una cuota importante de resentimiento, jamás imaginamos que desataríamos una oleada de ataques infantiles y rabietas poco dignas de un militante político. Subestimamos, debemos reconocer, el nivel de descomposición interna que nos llevó a tomar esta decisión.


Las tensiones al interior del Partido databan de varios años, pero, a raíz del crecimiento y el desarrollo político de la célula CABA durante el 2019, las mismas se profundizaron y se convirtieron en obstáculos insalvables para nuestra militancia diaria, nuestra formación política personal, y, en última instancia, para las necesidades de la clase por las cuales creemos que es necesario construir una herramienta de lucha revolucionaria.

Cuando comprendimos que no había solución al interior de esa endeble estructura caduca decidimos construir nuestro propio camino, partiendo de los aprendizajes, de las experiencias, sin temerle a la autocrítica y a los balances necesarios que nos dimos en varias oportunidades, pero apostando a algo distinto, a algo nuevo.


En la Carta de Presentación publicada el 19 de septiembre, en el Taller de Formación que realizamos el 21 y en la Carta Pública de Agradecimiento a todos los que hicieron posible ese importante paso, publicada el 24 del mismo mes, dejamos en claro porque una Escuela de Formación Marxista Leninista.


En esas oportunidades explicamos que existe una necesidad objetiva, de nuestra clase, de generar los cuadros que sean capaces de poner en pie un destacamento de vanguardia cuyo objetivo sea reconstruir el Partido de todos los comunistas. Aclaramos que nuestra intención jamás sería ser un sello mas en el mar de organizaciones de “izquierda” en nuestro país; que bajo ningún punto de vista nos auto designaríamos el rótulo de “Partido” como hacen muchas organizaciones sin tener un respaldo real, una inserción reconocida, una teoría política probada en la práctica concreta y una línea política clara, que caracterice eficazmente los problemas de la Argentina y la clase trabajadora de nuestro tiempo.


Es por eso que empezamos por donde creemos que hay que empezar, por generar una escuela de cuadros que este abierta a discutir y definir una línea política. Esa escuela de cuadros no podía, ni debía, nacer de la nada, sino que se para sobre hombros de gigantes para construir desde el movimiento cuyas experiencias mas han aportado a la clase trabajadora mundial, el comunista, y desde la teoría materialista, histórica, dialéctica, que ha sido la herramienta mas poderosa de esa clase, el marxismo leninismo.


Desde ese lugar, y con los aportes de nuestra experiencia y nuestra formación concreta, es que nos dimos esa orientación que aspira a convertirse en línea y reconstruir ese destacamento de Vanguardia que necesita nuestra clase.


No teníamos intención de negar nuestro pasado, pero tampoco le veíamos sentido al iniciar esta nueva etapa ensañándonos con el árbol caído, poner nuestras energías y nuestro tiempo en liquidar a una pequeña organización que ya poco daño le hace a la clase obrera.


Poco daño no porque el reformismo y el revisionismo sean inofensivos, todo lo contrario, sino porque en el caso del PL han sido ineficaces e incapaces incluso para esa tarea, y son otros a los que le caben la mayor responsabilidad.


V. La campaña de difamación del Partido de la Liberación.


Lamentablemente la decisión del Partido de la Liberación fue otra. Para la fecha que programamos realizar nuestro siguiente Taller de Formación Marxista Leninista, esta vez bajo la bandera de Vanguardia, Escuela de Formación Marxista Leninista, el 21 de septiembre del 2019, sacaron un escueto “comunicado” plagado de mentiras y difamaciones.


Este comunicado fue seguido por una serie de notas y la búsqueda implacable de cómplices para su campaña de difamación.


Sobre dicha campaña, los aliados del PL y los personajes menores que aprovecharon la movida para lanzarse también a nuestro ataque nos explayaremos en la tercera y cuarte parte de este Documento donde hablaremos del desarrollo de la Escuela de Formación, los vínculos internacionales, el surgimiento de Vanguardia en España y Chile, el abandono del formato Escuela de Formación Marxista Leninista para pasar a conformarnos como una agrupación, Vanguardia Argentina y la incorporación de Vanguardia Costa Rica y Venezuela así como el surgimiento de grupos afines en otros países.


Sobre los autores:


Vanguardia Argentina es la organización socialista iberófona de