7.5- Asalto a la nación: así influyó la red europea de Soros en Cataluña (Parte II)

Actualizado: mar 25

por Andréi Kononov


Resumen: El partido europeísta radical DiEM 25, dirigido por figuras tan carismáticas como Yanis Varoufakis o Julian Assange, promueve la idea supuestamente progresista de una Europa federal donde países como España no tendrían cabida, cediendo su puesto a regiones autónomas como Cataluña. No obstante, esta investigación demuestra que detrás de semejante planteamiento se hallan factores que nada tienen que ver con los valores de la izquierda y sí con los oscuros intereses del capitalismo financiero global. Analizando el pasado y el presente del nutrido grupo conformado por los valedores de esta formación (que abarca un amplio espectro compuesto por políticos, activistas, abogados, filósofos o incluso conocidos actores de cine), este trabajo desenmascara a DiEM 25 y ofrece una explicación plausible de su apoyo explícito al separatismo catalán, al mismo tiempo que demuestra con todo lujo de detalles sus vínculos con el magnate y especulador George Soros.


Palabras clave: Soros, Unión Europea, geopolítica, Imperialismo, Cataluña


FOTO 1: Noam Chomsky y Slavoj Zizek.



I. DiEM 25, el “partido progresista” al servicio de las élites financieras.


La visión de República europea posnacional y regionalista preconizada por los principales líderes del partido europeísta DiEM 25, tales como Yanis Varoufakis, Lorenzo Marsili o Ulrike Guérot, y que ha contado además con la inestimable colaboración del activista Julian Assange, fue finalmente fijada a través de la publicación del manifiesto fundacional de esta formación (DiEM 25, s.f.). Desde luego, no parece fruto de la casualidad que, entre otras iniciativas, en dicho texto se promuevan los siguientes dos puntos:

“-Una Europa descentralizada que utiliza el poder central para maximizar la democracia localmente.
-Una Europa pluralista de regiones, etnias, religiones, naciones, idiomas y culturas.”

Por ello, resulta perfectamente coherente que, tal y como hemos comprobado en la primera parte de nuestra investigación, DiEM 25 ponga todo su empeño en apoyar una causa como la independencia de Cataluña. Así quedó expresado en un comunicado donde los integrantes de este partido dejaron meridianamente clara su postura con respecto a este tema (Diem 25, 2017):

“En base a nuestro manifiesto, DiEM 25 defiende una Europa Abierta, sin fronteras ni control central asfixiante. Soñamos con una Europa donde una Cataluña democrática sea parte de una Europa democrática sin que nadie realmente sea consciente o se preocupe de si pertenece o no a España.”

Y a renglón seguido, añadieron de forma concisa y contundente una diatriba contra los intentos de España por mantener su unidad, lo que suponía todo un espaldarazo a las tesis defendidas por los independentistas catalanes:

“Condenamos la manera en que la democracia y los derechos fundamentales como la libertad de expresión y la libertad de reunión sean restringidos por la respuesta autoritaria de Madrid.”

Yendo más lejos, resulta interesante comprobar que todos los activistas o políticos que han decidido acercarse a la órbita de DiEM 25 han terminado por abrazar, de forma casi inexorable, la causa del separatismo catalán. Tal ha sido el caso de Benoit Hamon, ex candidato socialista al Elíseo, quien, tras mostrar su apoyo al partido de Varoufakis (DiEM 25, 2017), se dedicó a defender en diversas comparecencias el derecho de autodeterminación de Cataluña. Incluso este notable político francés llegó a mostrar en público su solidaridad hacia los líderes separatistas que actualmente se hallan en prisión (el Nacional, 2019).


Pero por si la situación no estuviera ya de por sí suficientemente embrollada, la pintoresca irrupción en escena de la actriz Pamela Anderson terminó por romper todos los esquemas. Esta conocida actriz, que hace algunas décadas protagonizó exitosas series como Los vigilantes de la playa, empezó de forma repentina a mostrar un inusitado interés hacia la actividad de Julian Assange. Y es que semejante acercamiento no tardó en provocar que algunos medios sensacionalistas especularan incluso con la posibilidad de que existiera alguna clase de romance entre ambos (de Buján, 2018). Más adelante, la señora Anderson hizo público su apoyo al partido DiEM 25 (Meyer, 2019), convirtiéndose así en una importante estrella mediática del mismo. Sorprendente o no, la realidad es que ya en 2017 Pamela Anderson había mostrado sus simpatías por la independencia de Cataluña (la Vanguardia, 2017), hasta tal punto que, no hace mucho, decidió fotografiarse en Bruselas junto al prófugo Toni Comín (El Periódico, 2019).

FOTO 2: Pamela Anderson, estrella mediática DiEM 25, junto al líder separatista Toni Comín


Tal admiración profesada por Pamela hacia la causa separatista ha quedado bien reflejada en el blog de su fundación, la Pamela Anserson Foundation. Allí, lejos de mostrar una visión ingenua con respecto a este tema, se exhibe un conocimiento preciso y muy meditado de los planes para regionalizar Europa pregonados por Yanis Varoufakis y Ulrike Guérot (Anderson, 2017). Veamos un ejemplo:

«La pregunta, sin embargo, es si sería un desastre que Cataluña se independizase. No es mala idea si se maneja correctamente y no sería el fin del mundo. Creo que el futuro de Europa como continente de los estados nacionales está obsoleto, pues los estados nacionales son el pasado. Puedo imaginarme una Europa de regiones y ciudades-estado, que fue más o menos la forma en que Europa funcionó durante mucho más tiempo antes de que surgieran las naciones-estado. Conozco el problema con los imperios multiétnicos, pero creo que la UE estaría bien como una colección de diferentes regiones, o como el modo suizo o el antiguo modelo de las ciudades-Estado.»

Sin embargo, parece que lo que mueve a la señora Anderson es más que una simple afición por defender causas extravagantes que ella considera nobles y justas. Se da la notable circunstancia de que la Fundación de Pamela Anderson aporta fondos a la plataforma Alliance for Global Justice, una entidad que, según el portal Influence Watch, también recibe financiación de la Open Society de Soros y de la Fundación Tides, la cual a su vez también se halla vinculada a la red de fundaciones controlada por el magnate (Influence Watch, s.f.).


Siguiendo en esta misma línea, si dirigimos nuestra atención al consejo asesor de DiEM 25 (DiEM 25, s.f.), advertiremos que Julian Assange se halla acompañado de un nutrido y selecto colectivo compuesto por activistas, intelectuales y celebridades que colaboran asiduamente con este partido. Entre ellos, podemos destacar al filósofo Slavoj Zizek, conocido por ser amigo personal de Julian Assange desde hace muchos años. El propio Assange define a su colega como «un antiguo disidente anticomunista que se ha convertido en comunista según se describe él a sí mismo» (Russia Today, 2012).


Sin embargo, observamos que en la biografía de este pensador esloveno aparecen de nuevo numerosos puntos oscuros, así como extrañas contradicciones que lo convierten en un “comunista” un tanto peculiar. Por ejemplo, en una fecha tan temprana como 1996, al ser preguntado por la labor “filantrópica” de George Soros, Zizek respondió de forma muy similar a como ya hemos visto que suele abordar Varoufakis este espinoso tema, es decir, de forma ambivalente: destacando al mismo tiempo rasgos positivos y negativos (Geert, 1995).

“A corto plazo lo apoyo, pero mis ideas al respecto no están en la línea de Popper. Soros lo está haciendo bien en el ámbito de la enseñanza, en el trabajo con los refugiados y en lo que se refiere a mantener vivo el espíritu de las ciencias teóricas y sociales.”

Aún resulta más intrigante que en la página 249 de su libro Viviendo en el final de los tiempos, este pensador haga la siguiente afirmación acerca del pensamiento de Peter Sloterdijk (Zizek, 2010):

“Finalmente, deberíamos tener el coraje de aceptar que solamente las personas ricas pueden salvar al mundo; individuos excepcionalmente creativos y generosos, como Bill Gates y George Soros, han hecho más por las luchas por la libertad política y contra la enfermedad que cualquier intervención del Estado.”

Si bien podríamos matizar que aquí Zizek se limita a exponer el pensamiento de otro intelectual, no es menos cierto que en ningún momento muestra su indignación o deja entrever su repugnancia ante semejantes planteamientos. Y para despejar cualquier duda, en la página 303 del mismo libro, podemos leer la opinión personal que actualmente Zizek mantiene acerca de la vertiente filantrópica del magnate húngaro:

“George Soros es, sin duda, un honesto humanitario cuya fundación Open Society salvó, más o menos en solitario, el pensamiento social crítico en los países poscomunistas”.

Aunque es verdad que a renglón seguido el filósofo esloveno arremete contra la faceta arribista de Soros, no deja de sorprender la insólita condescendencia con la que un supuesto “radical izquierdista” como Zizek despacha la deleznable y corrompida vertiente pretendidamente humanitaria del magnate.


Por si fuera poco, Zizek fue uno de los firmantes (junto a otras personalidades destacadas como Ignacio Torreblanca o Jordi Vaquer, por entonces director de la sucursal de la Open Society más importante de Europa) de un manifiesto aparecido en enero de 2014 donde se apoyaba el golpe de Estado del Euromaidán de Ucrania (Varios firmantes, 2014). En dicho comunicado se podía leer lo siguiente:

“En Ucrania, la imagen del mundo está configurada por las autoridades, que controlan la mayoría de los medios de comunicación, y los canales de televisión rusos fieles al presidente ruso Vldimir Putin.
Por el bien de la democracia, debemos apoyar y fortalecer los medios de comunicación independientes y pluralistas en Ucrania.
Debemos ayudar a fortalecer la sociedad civil, especialmente las nuevas iniciativas que han surgido en torno al Maidan.”

Más adelante, en junio del mismo año, el filósofo esloveno escribió una editorial para The Guardian donde llamó a la Unión Europea a “estar a la altura del sueño que motivó a los manifestantes del Maidán”, a quienes no dudó en calificar de “héroes” (Zizek, 2014).


Pero nuestras sospechas se convierten en certezas cuando descubrimos que otro de los prominentes miembros del comité asesor de DiEM 25, el cual trabaja codo con codo con Assange y el propio Slavoj Zizek, es nada menos que Anthony Barnett, fundador y jefe editor de la web británica Open Democracy (Open Democracy, s. f.). Sin duda, se trata de un hecho que ayuda a explicar por qué el propio Zizek ha colaborado con este medio globalista en diversas ocasiones (Open Democacy, s. f.). Además, sería conveniente ilustrar la recurrente falta de honestidad intelectual de Zizek, la cual sale a relucir en entrevistas como la que concedió a El País, donde este filósofo esloveno realizó las siguientes declaraciones sobre el conflicto de Cataluña (Vidal-Folch, 2018):

“Apoyo el último llamamiento de Emmanuel Macron y Merkel para crear un Ejército europeo. Es fundamental para Europa seguir unida como Unión Europea, con todas sus imperfecciones y con su corrupción. Trump y Putin trabajan sistemáticamente para desunir a Europa. Ese es su objetivo. Putin, de una manera muy perversa, estaba a favor de la secesión de Cataluña.”

Es decir, que además de apoyar una medida imperialista impulsada por Mekel y Macron como la de crear un Ejército Europeo, el “comunista” Zizek tiene el descaro de acusar a Putin (sin aportar pruebas, por supuesto) de simpatizar “perversamente” con el separatismo catalán... Cuando él mismo, gran amigo de Julian Assange y Yanis Varoufakis, forma parte del comité asesor de un partido infestado de dirigentes que, siempre a sueldo directo de la Open Society de Soros, han apoyado al separatismo catalán de forma pública, manifiesta y sistemática.


La solución definitiva a esta sospechosa contradicción la podemos hallar en uno de los últimos libros publicados por este aclamado pensador, cuya versión original en inglés lleva el enrevesado título que podríamos traducir así: Como un ladrón a plena luz del día: el poder en la era de la poshumanidad (Zizek, 2018). Pues bien, en la página 54 de esta obra, aún no disponible en castellano, podemos leer la reflexión de Zizek con respecto al problema de Cataluña:

“Sin embargo, un argumento contra la independencia de Cataluña parece racional: ¿el apoyo de Putin no es obviamente parte de su estrategia para fortalecer a Rusia trabajando por la desintegración de la unidad europea? Entonces, ¿no deberían los partidarios de una Europa unida y fuerte defender la unidad de España? Aquí, uno debería atreverse a darle la vuelta a este argumento. El apoyo a la unidad de España también es parte de la campaña en curso para afirmar el poder de los estados nacionales contra la unidad europea. Lo que necesitamos para acomodar nuevas soberanías locales (de Cataluña, de Escocia, tal vez, etc.) es simplemente una Unión Europea más fuerte: los estados nacionales deberían acostumbrarse a roles más modestos como intermediarios entre las autonomías regionales y una Europa unida. De esta forma, Europa puede evitar conflictos debilitantes entre estados y emerger como un agente internacional mucho más fuerte, a la par de otros grandes bloques geopolíticos.”

¿Es esta la inconfesable clave, la razón geopolítica última por la que Assange, Varoufakis, Marsili, Pamela Anderson y el resto de activistas vinculados al partido radical europeísta DiEM 25 alientan la rebelión en Cataluña con la inestimable ayuda de los fondos de Soros? En otras palabras: ¿Es su apuesta a favor del separatismo catalán una estrategia cuyo objetivo primordial es el de debilitar a los actuales Estados-nación para facilitar que cedan su soberanía a un futuro megaestado federal europeo, el cual a su vez estaría bajo el dominio total del capital financiero internacional?


II. DiEM 25 y su red de activistas al servicio de la causa globalista.


Por fortuna, podemos resolver los interrogantes que plantea el partido DiEM 25 al analizar el perfil del resto de miembros de su comité asesor. Ahí tenemos, por ejemplo, a la diputada británica Caroline Lucas, quien además de ser colaboradora habitual de la web Open Democracy (Open Democracy, s. f.), en 2017 recibió dietas de Best of Britain: se trata de una campaña antibrexit financiada en su mayor parte por la Open Society de George Soros, tal y como reveló la BBC (BBC, 2018). Pero lo más interesante de la señora Lucas es que, en el año 2010, ella presentó junto a otros diputados del Reino Unido una moción a favor de un referéndum de independencia en Cataluña (e-notícies, 2010) lo que vuelve a confirmar punto por punto todo cuanto venimos afirmando acerca del sórdido mundo en el que se mueven los integrantes de DiEM 25.


Otra de las activistas que componen dicho colectivo es Susan George, presidenta del Consejo del Transnational Institute, el cual es financiado por la Open Society y el Rockefeller Brothers Fund (TNI, s. f.). Si bien es cierto que Susan expresó su rechazo a las declaraciones xenófobas realizadas por el expresidente de la Generalitat Quim Torra, también lo es que en diversas ocasiones se ha mostrado partidaria del derecho de autodeterminación para Cataluña (El Nacional, 2017).


Por otra parte, podemos destacar la presencia en este grupo del hispanoargentino Gerardo Pisarello, vicepresidente del Obervatorio Desc (Observatory Desc, s. f.) una ONG afincada en Cataluña que, según consta en sus documentos internos, recibió financiación proveniente de la Open Society (Observatori Desc, 2015).


Sin embargo, el caso más llamativo dentro del comité asesor de DiEM 25 es el de Bárbara Spinelli, una eurodiputada italiana que es hija de Altiero Spinelli, conocido por ser uno de los padres fundadores de la Unión Europea. Bárbara se hizo célebre en España al ser la impulsora, junto a Albena Azmanova (Universidad de Kent), de un manifiesto publicado en la web de Open Democracy en forma de carta dirigida a Donald Tusk. En dicha misiva, Bárbara cargaba duramente contra el gobierno español por la “desmesurada violencia” ejercida contra los separatistas, así como por haber “violado libertades y derechos” en Cataluña (Azmanova y Spinelli, 2017). En este manifiesto, por cierto, constan los nombres de Varoufakis y Ulrike Guérot entre sus firmantes más prominentes.


Además, el nombre de Bárbara Spinelli apareció en la lista de eurodiputados que en 2018 exigieron la excarcelación de los líderes separatistas catalanes (la Vanguardia, 2018). Y como si semejantes pruebas de respaldo no hubiesen quedado suficientemente explicitadas, no hace mucho se pudo ver a la propia Bárbara dando una calurosa bienvenida a Puigdemont a su llegada al Parlamento Europeo, hecho que fue celebrado y ampliamente difundido por los líderes separatistas a través de las redes sociales (Puigneró, 2019).


FOTO 3: Susan George y Bárbara Spinelli, dos activistas de DiEM 25 que defienden el derecho a la autodeterminación de Cataluña


Pero, ¿quién es realmente Bárbara Spinelli? Pocos recuerdan que esta activista de DiEM 25 tan amiga del nacionalismo catalán fue asistente a la reunión del Club Bilderberg que tuvo lugar en 1993 (Public Intelligence, 2010). A este respecto, Francesco Amodeo nos recuerda en su libro La Matrix Europea (Amodeo, 2014) que:

“Bárbara fue esposa del fallecido Tommaso Padoa Schioppa, máxima expresión de las élites supranacionales antidemocráticas, presente en la Junta de casi todas las organizaciones de demonios financieros desde Bilderberg y la Trilateral hasta el Instituto Aspen, siendo el único italiano, junto a Draghi, en estar presente en el Grupo de los 30”

Por si fuera poco, Bárbara también mantiene una conexión directa con George Soros cuando su nombre apareció en los documentos que en 2016 fueron hackeados a la Open Society, concretamente en la lista de “aliados confiables” en el Parlamento Europeo (Kumquat Consult, 2014).


Llegados a este punto, conviene repasar los integrantes del Colectivo Coordinador (CC) de DiEM 25 que participó en las últimas elecciones europeas de 2019. Este plantel, que estuvo conformado por un total de doce personas (DiEM 25, s. f.), contó con un conjunto de figuras tan variado como digno de mención. Y es que junto a los ya citados Yanis Varoufakis y Lorenzo Marsili, en dicho grupo descolló la notable presencia del nonagenario Noam Chomsky. Este reconocido filósofo firmó en 2014 el manifiesto Let's catalans to vote, pronunciándose a favor de un referéndum de independencia en Cataluña (Let's Catalans Vote, 2014). Por otro lado, en el año 2018, Chomsky y otras figuras de ámbito internacional exigieron la liberación de los políticos separatistas presos en un vídeo realizado por Ómnium Cultural (EFE, 2018).


Pero si por algo se ha prodigado este emblemático pensador es por su errática visión sobre política internacional, ya que al tiempo que se ha declarado enemigo de la política exterior estadounidense, no ha hecho otra cosa que posicionarse en contra de todos aquellos países o Estados que han osado hacerle frente. Célebres fueron sus declaraciones, por ejemplo, acerca del papel de Al-Assad y Rusia durante el conflicto sirio, donde llegó a afirmar que: “Siria es una catástrofe horrible. El régimen de Assad es una desgracia moral. Están llevando a cabo actos horrendos, los rusos con ellos (Democracy Now!, 2017).”


Aún más lamentables fueron sus declaraciones para una entrevista concedida a Euronews (Euronews, 2015), donde podemos leer el siguiente fragmento:

“Euronews: Usted describe los EE.UU. como el principal estado terrorista. ¿Dónde situar a Europa en este cuadro, entonces?
Noam Chomsky: Bueno, esa es una pregunta interesante. Por ejemplo, hubo recientemente un estudio (creo que fue realizado por la Fundación Open Society) sobre la peor forma de tortura: la rendición extraordinaria. Esto significa arrestar a alguien sospechoso de algo y enviarlo a su dictador favorito, tal vez Asad o Gadafi o Mubarak, para que sean torturados con la esperanza de que tal vez haya resultados.”

Es decir, no sólo Chomsky aprovecha la ocasión para arremeter contra los pocos gobernantes que han plantado cara al imperialismo estadounidense, sino que, además, les acusa de cometer torturas basándose en informes tan “fiables” como los elaborados por la Fundación Open Society del magnate George Soros. Parece mentira que alguien como él, que ha dedicado su vida a desentrañar las técnicas urdidas por el Sistema para manipular a las masas, caiga en semejante trampa por una cuestión de puro desconocimiento o descuido. El hecho cierto es, no obstante, que Chomsky no ha dudado en colaborar con la web de Open Democracy en numerosas ocasiones (Open Democracy, s. f.), así como en aceptar premios honoríficos de parte de las grandes empresas del IBEX 35 (ABC, 2019).


Además, completan el mencionado plantel de coordinadores de DiEM 25 los siguientes personajes:

  • Renata Ávila, activista guatemalteca clave en el organigrama de DiEM 25, ya que ha sido portavoz y parte del equipo que defiende a Julian Assange y Wikileaks bajo la dirección del inefable juez Baltasar Garzón, del que hablaremos más adelante (elperiòdic.com, 2019). Por otro lado, aparte de su ya comentada relación con la Courage Foundation, Renata es miembro de la comunidad de blogueros Global Voices, que cuenta entre sus financiadores con la Open Society y la Fundación Ford (Global Voices, s. f.). Y su currículum no termina aquí, puesto que Renata también fue directora ejecutiva durante más de dos años de la plataforma chilena Ciudadano Inteligente (Ciudadanía Inteligente, s. f.), entidad que recibe sus honorarios de la Open Society, tal y como se admite desde la propia web de esta fundación supuestamente filantrópica (Collada, 2016).

FOTO 4: Pamela Anderson y Renata Ávila, en el Frontline Club financiado por George Soros


  • Brian Eno, músico y productor del conocido grupo U2. Este artista británico no sólo está implicado en el proyecto DiEM 25, sino que además ha formado parte del consejo del ECFR perteneciente al magnate George Soros (European Council of Foreign Relations, s. f.).

  • Rosemary Bechler, quien de nuevo aparece vinculada con el sitio web de OpenDemocracy, pues se trata de una de las personas más veteranas en la dirección de este medio, para el cual viene trabajando como editora desde 2012 (Open Democracy, s. f.).

  • Mario Munta, otro integrante del comité coordinador de DIEM 25 quien además es editor del portal Politehor, desde donde se informa que este personaje se graduó en la Central European University (CEU) (Politheor, s. f.). Este es sin duda un dato interesante, ya que el administrador vitalicio y principal financiador de dicha universidad es, en efecto, el omnipresente George Soros (Central European University, s. f.).

  • Sara Svensson, integrante del consejo asesor de Politheor y profesora de la ya mencionada CEU [120], quien ha realizado diversos estudios (entre ellos, uno sobre la rerelación entre las eurorregiones y la integración política) (Svensson y Nurland, s. f.) para CEPS, un think tank europeo vinculado a la red de centros de políticas educativas del Open Society Institute de George Soros (Education Policy Centers, 2004).

  • David Adler, que según expuso el rotativo The Guardian (The Guardian, s. f.) es becario líder en la Escuela de Gobernanza Transnacional de la European University Institute (EUI). El caso es que el director de dicha Universidad es nada menos que el finlandés Alexander Stubb, miembro de la junta directiva del sorosiano ECFR de París (European Council of Foreign Relations s. f.). Además, la EUI es una institución educativa que ha recibido el apoyo de la Open Society mediante su programa internacional de apoyo a la educación superior (HESP, por sus siglas en inglés) (Open Society Institute, s. f.).

  • Virgina López Calvo, activista española vinculada a la plataforma Actúa que completa el elenco de la plantilla de coordinadores DiEM 25. Virgina es actualmente directora de campaña de la feminista Movemos Europa, una ONG que según su web recibe sus honorarios de la Open Society Foundations de Soros (Movemos Europa, s.f.).


Para poner un broche final a este repaso, en 2019 los activistas de DiEM 25 Savid Adler y Rosemary Bechler publicaron el libro A Vision of Europe, donde participan todos y cada uno de los miembros de DiEM 25 antes mencionados. Esta obra cuenta, asimismo, con la colaboración de multitud de artistas e intelectuales reconocidos internacionalmente. Así sucede con la escritora turca Elif Safak, quien no duda en exponer en el mencionado libro su idea de una futura Europa posnacional en la que las regiones logran desbancar a los Estados nacionales:

“La pureza de Europa es un mito, y uno peligroso. Europa siempre fue, y es, una mezcla de etnicidades, culturas, dialectos, tradiciones y pertenencias. El encanto y la fortaleza interna de Europa como continente nunca estuvo en su homogeneidad, sino en su habilidad para ofrecer un conjunto de valores igualitarios compartidos y derechos democráticos a los pueblos de diferentes orígenes.”

FOTO 5: “A Vision for Europe”, el libro escrito por los integrantes de DiEM 25


III. La Plataforma Actúa, el Caballo de Troya de DiEM 25 en España.

Ya hemos hecho referencia en nuestra investigación al juez español Baltasar Garzón y su vinculación directa con el mundo de Wikileaks al ser el principal coordinador de la defensa de Julian Assange (Bastarica, 2019). Lo que quizá no es tan conocido es que el juez Garzón, junto con el exdirigente de Izquierda Unida Gaspar Llamazares, lanzó en 2017 el partido/plataforma cívica Actúa. Un par de años después, Actúa formó una alianza con DiEM 25 de cara a participar en las elecciones europeas que se celebraron en 2019 (Europa Press, 2019).


Al hilo de todo lo anterior, se da la curiosa circunstancia de que el juez Garzón se ha significado en numerosas ocasiones a favor de la causa del separatismo catalán, como cuando afirmó que no había ningún motivo para que Junqueras y el resto de líderes procesistas estuvieran encarcelados (La Sexta, 2018). Más aún, este célebre jurista explicó en diversos medios por qué, bajo su criterio, el delito de sedición no era aplicable a ellos (Cadena Ser, 2017):

“Desde el principio, en septiembre de 2017, dije que no veía sedición ni rebelión como tipos delictivos de los hechos que se juzgaban. Y sigo sin verlo. Hay que pensar que mientras los condenados estén en prisión, el conflicto continuará; ahora los políticos tienen que dialogar.”

No contento con ello, Garzón atacó duramente a los magistrados que juzgaron el juicio al Procés, acusándolos de mala praxis (Solís Lerici, 2019) e incluso escribió una editorial llamando a los políticos a “dialogar” en busca de una solución acordada para el conflicto catalán (Garzón, 2019).


Por otro lado, es verdaderamente llamativa la duradera relación de amistad que este famoso juez mantiene con Gonzalo Boye, a la sazón abogado de Carles Puigdemont, ya que ambos trabajan juntos en diversos proyectos judiciales. (Europa Press, 2018) Igualmente, no podemos dejar de señalar la vinculación que une a la fundación de Baltasar Garzón con importantes cargos que dependen directamente de la Open Society, como sucede con su proyecto de la Agencia Valenciana Antifraude. Esta relación fue desvelada en 2019 por el Periódico de Aquí, un medio local valenciano que apuntó lo siguiente:

“El exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y el ingeniero italo-francés Hervé Falciani, exasesor de la filial suiza del banco HSBC que filtró los datos de miles de defraudadores, colaborarán con la Agencia Valenciana Antifraude en calidad de miembros del consejo de participación. (...) Silvina Bacigalupo es presidenta de Transparency International España, financiada por la Open Society Foundations de Soros. Y Peter Matjašič representa a Open Society Initative for Europe, organización con sede en Barcelona filial de la ya citada Open Society Foundations, del multimillonario George Soros, a quien el exsenador del PP Pedro Agramunt acusa de colaborar con el independentismo catalán (El Periódico de Aquí, 2019).”

FOTO 6: Gonzalo Boye y Baltasar Garzón, algo más que simples compañeros de profesión


Por otra parte, en un artículo dedicado a la Jurusdicción Universal, elDiario.es apunta que Trial International (TI) es una importante ONG dedicada a la lucha contra la impunidad de crímenes internacionales cuyos socios son FIGBAR (la fundación de Baltasar Garzón) y el ECCHR (al cual pertenece el bufete de Gonzalo Boye) (Cano, 2018).


En este punto, hay que dejar constancia de que, en efecto, Gonzalo Boye es miembro del European Center for Constitutional and Human Rights (ECCHR). Si accedemos a la web de esta institución, comprobaremos que entre sus partners se halla el bufete de abogados en el que Boye y su socia Isabel Elbal defienden a Carles Puigdemont, Toni Comín y Meritxell Serret (ECCHR, s. f.). Ahora bien, ¿quién está detrás de OCCHR, esta ONG tan comprometida en la defensa legal de los separatistas catalanes? En el apartado Financing disponible en la web de esta organización aparece el nombre de la Open Society de Soros y también de emblemáticas fundaciones alemanas como la Friedrich Ebert o la Böll Stiftung (ECCHR, s. f). Y en cuanto a la anteriormente citada Trial International, hemos de señalar que desde su web se deja constancia de que entre sus donantes se hallan nada menos que el Foreign Office, la Comisión Europea y las fundaciones Open Society (Soros) y Rockefeller (Trial International, s. f.).


Pero por si todas estas conexiones con Soros no fueran suficientemente inquietantes, Gaspar Llamazares y Baltasar Garzón publicaron en octubre de 2018 el manifiesto Por una España Federal en una Europa Federal, donde ambos fundadores de la plataforma Actúa sostienen la siguiente afirmación en eldiario.es:

“Quienes somos federalistas, concebimos a España como una unidad federada en el seno de la Unión Europea, que integra en sí diferentes pueblos, regiones y naciones (Garzón y Llamazares, 2018).”

FOTO 7: Gaspar Llamazares, partidario de la idea de una España Federal integrada dentro de una Europa Federal


IV. Epílogo.


La principal lección que deberíamos extraer de esta ardua pero provechosa investigación es que, en estos precisos momentos, existe una batalla cultural que enfrenta a dos concepciones radicalmente opuestas de entender los movimientos de la izquierda obrerista. La primera de ellas, identificada con buena parte de los valores postmodernos, sostiene que el tiempo de los Estados-Nación ha pasado, y que hay que dejar vía libre a nuevas formas de gobernanza “más democráticas” fundamentadas en las regiones como Cataluña y las entidades supranacionales. Así lo expresó Varoufakis el pasado mes de junio (Varoufakis, 2020):

“La única fuerza que puede oponerse a las tácticas de guerra de clases de la oligarquía es un movimiento transnacional que no conozca fronteras y trascienda las fronteras de los estados miembros de Europa.”

Curiosamente, esa pretendida “izquierda” cuenta con la mayor parte del apoyo mediático y, sobre todo, corporativo del Sistema: es por ello que suele recibir el inusitado respaldo de fundaciones y think tanks como Open Democracy, directamente vinculados al capitalismo financiero global. Pero la segunda de estas concepciones bebe sus raíces del pensamiento marxista ortodoxo y sostiene que, por el contrario, ningún movimiento de izquierdas o revolucionario que se precie puede obviar la importancia del Estado-Nación fuerte y centralizado como forma política indispensable para hacer frente a los abusos del capitalismo global. Tal y como observó el historiador marxista Erik Hosbawn:

“La situación proporcionaría a los cada vez más numerosos movimientos étnicos del nacionalismo de finales del siglo xx argumentos poco convincentes en defensa de la viabilidad de la independencia de Córcega o de las islas Canarias; poco convincentes porque la única separación que se lograría con la secesión sería la separación del estado nacional con el que estos territorios habían estado asociados con anterioridad. Económicamente, en cambio, la separación los convertiría, con toda certeza, en mucho más dependientes de las entidades transnacionales cada vez más determinantes en estas cuestiones. El mundo más conveniente para los gigantes multinacionales es un mundo poblado por estados enanos o sin ningún estado (Hosbawn, s. f.).”

Por todo ello, la principal tarea de los marxistas actuales pasa por elegir cuál de las dos mencionadas variantes es la más apropiada para representar la causa de la lucha obrera en la recién iniciada Era de la Globalización. Y es que ya no es momento para las medias tintas, sino para las apremiantes y unívocas decisiones: que cada cual elija en qué bando decide estar.


Notas a pie de página.


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