8.7- Tientos etnológicos a la exclusión: "Hay que saber moverlo, pa' luego hablarlo" [1]

Por Artur Jaume Llinares Pacia


Resumen: El “desarrollo” ha sido una de las cuestiones más relevantes para la antropología poscolonial. Dicho desarrollo se ha planteado en dos dimensiones: por un lado el 3r mundo, por otro los países desarrollados. A su vez se ha subdividido en el estudio de regiones urbanas y de regiones rurales. Se ha propuesto dicho estudio, entre otras denominaciones, como “antropología de la exclusión”. En las siguientes páginas abordamos dos de las vías más importantes para el análisis de la exclusión desde la antropología: la producción y la reproducción. Mediante varias propuestas etnográficas proponemos situar históricamente los cambios antropológicos sufridos por las “sociedades desarrolladas”. Pretendemos demostrar que no podemos hablar de forma cerrada de un Norte – Sur global, de igual modo hacemos una crítica a la antropología posmoderna que entiende la cultura como “simbolismo” y reniega de fundamentos materialistas para sus análisis entorno a “la exclusión social”.


Palabras clave: Antropología, etnografía, exclusión, desarrollo, ciudad, droga, lumpen.



I. Preámbulo.


A continuación abordaremos algunos problemas que hemos tratado desde la “Antropología de la exclusión” para, finalmente, hacer una propuesta relativamente sintética de cómo se nos presenta dicha rama de la antropología y reflexionar en torno a sus implicaciones.


II. Exclusión laboral.


Reconocemos tres sectores económicos por lo general:

  • Sector primario

  • Sector secundario

  • Sector terciario

Para simplificar podemos decir que estos tres sectores han funcionado entretejidamente siempre: desde la producción de artefactos, la extracción de recursos naturales, hasta su distribución en sistemas complejos entre grupos humanos.


El desarrollo se ha planteado, o así se hizo en un principio del discurso desarrollista en torno a la industria. O más bien, se consideraba a la industria un factor fundamental de desarrollo en una secuencia de fases socioeconómicas que toda sociedad debía atravesar para su beneficio (por ej. Bairoch, 1967 contra Rostov y sus Cuatro fases del crecimiento económico). [2]


El planteamiento fue falaz, pues, como demostró Bairoch (idem), el 3r mundo siempre partió de una situación nada semejante a la de las naciones del norte, si bien con matices más que evidentes. Por ejemplo, la naciente industria en España se encontraba en la España de “el otro lado del atlántico”, antes que en la España peninsular, para susto de algunas clases burguesas regionales históricamente “auto-reivindicativas”. De igual modo India poco tiene que ver con el resto de repúblicas africanas dentro del mapa del imperio británico, no era de extrañar que se la llamara “la joya de la corona”.


No obstante, los mercados laborales fueron sufriendo importantísimas mutaciones a partir de la II Guerra Mundial (por poner una fecha aproximante antes que aproximada). Aquellos que,